SAINT PAUL | AP, AFP Y ANSA
En su segundo intento por llegar a la Casa Blanca, tras más de 20 años en el Senado y una carrera militar elogiada por sus correligionarios republicanos, John McCain aceptó ayer la nominación como candidato a la Presidencia por su partido.
Ante 20.000 personas que colmaban el estadio de hockey sobre hielo Xcel Energy Center, 2.400 de ellas delegados de su partido que le dieron la mayoría interna, McCain pronunció un discurso de 40 minutos.
"Déjenme ofrecer una advertencia por adelantado a la vieja muchedumbre de Washington que gasta mucho, no hace nada y pone al país detrás de sus propios intereses: el cambio está llegando", expresó McCain, apelando a la palabra más vinculada con la campaña del demócrata Barack Obama.
Luego de aceptar la nominación como candidato por el Partido Republicano, McCain agradeció "al presidente (George W. Bush), por guiarnos en estos días después del peor ataque en la historia de la nación".
De todas maneras, McCain evitó referirse al presidente por su nombre. Bush mantiene un bajísimo nivel de popularidad en Estados Unidos, en particular por las consecuencias de la guerra en Irak y el deterioro de la economía.
El discurso de McCain fue interrumpido por algunos manifestantes que lograron ingresar al centro de convenciones. Uno de ellos llegó a desplegar una pancarta que acusaba a McCain de votar en el Senado en contra de los veteranos de guerra y una activista feminista protestó la posición republicana contra el derecho al aborto.
McCain manifestó que luchó por "la estrategia correcta de enviar las tropas a Irak, aún siendo impopular", y que prefirió "perder una elección que perder una guerra".
El aspirante republicano se presentó como un dirigente dispuesto a asociarse con los rivales demócratas "para solucionar juntos los problemas que deben ser solucionados, esa es la manera en que se gobierna como presidente".
Antes de pasar a las críticas contra su rival para noviembre, McCain aseguró que Obama cuenta con su "respeto y admiración" y lo felicitó por ser el primer hombre de raza negra con serias posibilidades de llegar a la Casa Blanca.
"Somos todos estadounidenses, es mucho más lo que nos une que los que nos divide -dijo McCain-, somos estadounidenses y esa es una asociación que para mí significa más que cualquier otra".
Apuntando a un tema central de todas las campañas electorales de los últimos años, McCain aseguró que mantendrá "los impuestos bajos, mientras que mi oponente propone aumentarlos".
Además, "Obama cerrará los nuevos mercados para nuestros bienes y servicios", afirmó McCain en referencia a la conocida resistencia de los demócratas a los acuerdos de libre comercio.
"Tenemos que cambiar la forma en que el gobierno hace casi todo, desde la manera en que protegemos nuestra seguridad a cómo competimos en la economía mundial. Todas esas funciones de gobierno fueron diseñadas antes del surgimiento de la economía global, de la revolución informática y del fin de la Guerra Fría", dijo.
Para el aspirante republicano, "tenemos que ponernos al día con la historia, y tenemos que cambiar la forma en que se maneja Washington".
McCain anunció que combatirá el "rencor´´ bipartidista para buscar soluciones a los problemas que prácticamente han paralizado la capital estadounidense.
El candidato, de 72 años de edad, dijo que se sentía "muy orgulloso´´ de su candidata a la vicepresidencia, Sarah Palin, pero estaba más bien ansioso de "presentarla en Washington´´ para emprender los cambios en la forma de hacer gobierno y anteponer intereses secundarios a los de la nación.
"El constante rencor partidista que obstruye la solución de esos problemas no es la causa sino el síntoma´´, exclamó. Y agregó que "Eso es lo que pasa cuando la gente va a Washington a trabajar en beneficio propio. Una y otra vez he trabajado con miembros de ambos partidos para resolver problemas que necesitaban ser resueltos. Así es como gobernaré", señaló.
"Tenderé la mano a cualquiera que me ayude a hacer avanzar al país de nuevo. Tengo el historial y las cicatrices para probarlo. El senador Obama no", agregó.
El candidato dijo que el partido perdió "la confianza cuando algunos republicanos cayeron en la tentación de la corrupción".
McCain señaló que si llegaba a ganar las elecciones, Estados Unidos va a "dejar de mandar millones de dólares a países" que no los miran "con buenos ojos". Sobre Irán señaló que "sigue siendo el peor estado auspiciador de terrorismo". Con respecto a Rusia, McCain dijo que ese país tenía "las ambiciones de volver al imperio ruso", y que Georgia necesita la "ayuda y oración" de EE.UU.
El candidato aseguró que los descendientes de los primeros inmigrantes y los hijos de los recién llegados al país son "hijos de Dios" y "estadounidenses". En un pequeño gesto hacia los latinos residentes en Estados Unidos, McCain dijo "creer que todos tienen algo que contribuir y merecen la oportunidad de concretar el potencial que les brindó Dios".
McCain, quien en las elecciones del 4 de noviembre será rival de Obama, el abanderado demócrata de 47 años, recordó épocas de oficial de la aviación naval y como prisionero de guerra en Vietnam, un antecedente que no puede ofrecer su rival demócrata.
Dijo que en esas circunstancias "amé más a mi patria´´ no solo por las comodidades que ofrece sino "por su decencia, su fe en la sabiduría, justicia y el bienestar de su pueblo´´ y porque no era solamente un lugar sino "un ideal, una causa por la cual valía la pena luchar´´.
Junto al senador, estuvo su compañera de fórmula, la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, muy ovacionada, a quienes los delegados republicanos ratificaron como candidata a la Vicepresidencia.
Apelaciones al pasado militar y heroico
Nacido en 1936, McCain es el heredero de una dinastía militar al servicio de EE.UU. desde la independencia, en el siglo XVIII.
Héroe de la guerra de Vietnam, el soldado matrícula "624787" estuvo prisionero durante cinco años en las celdas del "Hanoi Hilton", donde padeció torturas y aislamiento.
Todos y cada uno de los oradores que le precedieron en la tribuna de la Convención, se ocuparon de mencionar las torturas que sufrió McCain y cómo los tormentos afectaron su cuerpo.
Fue frecuente escuchar durante los últimos tres días que a McCain le quebraron los huesos, "pero no su espíritu".
Es notorio que el candidato republicano no puede levantar sus brazos más allá de sus hombros debido a las torturas que le fueron infligidas hace casi cuatro décadas cuando cayó prisionero en Hanoi.
La Convención giró de principio a fin en torno a la personalidad de McCain, su pasado militar, su patriotismo y su experiencia legislativa, presentándolo como un independiente de su partido, un "maverick", la palabra en inglés repetida al infinito en Saint Paul y que en castellano corresponde a la definición del caballo orejano, sin dueño ni marca, o "disidente" en sentido literal.
Ayer, con el cierre de la Convención Republicana, McCain entró en la recta final de esta carrera hacia la Casa Blanca, que culminará el próximo 4 de noviembre. AP y AFP