Tras detectar una alta reincidencia delictiva de presos, un plan de acción del gobierno y la ONU promueve un programa que prepara al recluso para su regreso a la comunidad.
El plan, que promueve metas a corto, mediano y largo plazo para fortalecer el sistema penitenciario, también señala que el principal problema de las cárceles es el hacinamiento. Este alcanza una tasa de al menor un 50% de los establecimientos, dijo el representante de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd), Giovanni Quaglia.
El documento, que se titula "Proyecto de Plan de Acción para la Reforma del Sistema Penitenciario y la Política Criminal", fue presentando el lunes 24 al presidente Tabaré Vázquez por parte de Quaglia y el representante del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Pablo Mandeville.
El informe, al que tuvo acceso El País, indica que en este año se debería realizar una definición del cupo penitenciario (metros por recluso, equipamiento, personal, etc.); establecer el déficit de plazas y las necesidades de refacción y construcción de las mismas.
A mediano plazo, sostiene el documento, el gobierno debería promover el uso de medidas alternativas a la prisión mediante la formación y motivación de jueces y fiscales acerca de las ventajas de la utilización de estos institutos.
Desde 1995 a la fecha, la población carcelaria casi se triplicó. En 1990, había 2.791 presos. Hoy hay 8.100 reclusos en el país, según el comisionado parlamentario Álvaro Garcé.
MEJORA. Ayer, el presidente Vázquez autorizó al Ministerio del Interior a gastar en forma extraordinaria US$ 16 millones para realojar a los presos y hacer cambios necesarios en las cárceles donde serán trasladados los reclusos.
La ministra Daisy Tourné dijo que esos fondos serán usados en edificar pabellones en varios penales. Agregó que no especificará cuándo se realizarán los traslados de presos para no generar expectativas.