Redacción El País
El comino blanco (Cuminum cyminum) es una de las especias más antiguas del mundo y ha sido protagonista en la gastronomía de diversas culturas. Sin embargo, más allá de su característico sabor cálido y ligeramente amargo, esta especia esconde propiedades nutricionales que pueden contribuir a mejorar la salud en varios aspectos.
Rico en hierro, antioxidantes y minerales esenciales, el comino se ha utilizado desde tiempos ancestrales como un remedio natural para mejorar la digestión, reducir la inflamación y hasta favorecer el descanso nocturno.
Una fuente natural de hierro y antioxidantes
Uno de los grandes aportes del comino blanco es su alto contenido de hierro, fundamental para la formación de glóbulos rojos y la prevención de la anemia. En términos comparativos, contiene hasta 58,3 miligramos de hierro por cada 100 gramos, una cantidad muy superior a la que se encuentra en alimentos de consumo habitual, como la carne o los lácteos.
Además, es una excelente fuente de antioxidantes, que ayudan a combatir el estrés oxidativo y reducen la inflamación, contribuyendo así a la protección celular y la prevención de enfermedades crónicas.

Beneficios digestivos y relajantes
En la medicina natural, el comino blanco ha sido utilizado como un remedio eficaz contra la indigestión, los gases y los cólicos. Su capacidad para estimular la producción de jugos gástricos lo convierte en un aliado para quienes sufren de digestión lenta o malestares estomacales.
Por otro lado, esta especia también es conocida por su efecto relajante sobre el sistema nervioso. Gracias a compuestos como el terpineno y la carvona, el comino tiene propiedades sedantes suaves que ayudan a reducir el estrés y la ansiedad, factores clave en los trastornos del sueño. Además, su aporte de magnesio contribuye a regular los ciclos de descanso, favoreciendo un sueño más profundo y reparador.
¿Cómo incorporarlo en la alimentación?
El comino blanco es un ingrediente muy versátil en la cocina. Se puede añadir a sopas, guisos, arroces y carnes para potenciar su sabor, o bien consumir en infusión antes de dormir para aprovechar sus efectos relajantes.
Para preparar una infusión de comino:
- Hervir una taza de agua y agregar una cucharadita de semillas de comino blanco.
- Dejar reposar 10 minutos y colar antes de consumir.
- Se puede endulzar con miel o combinar con otras hierbas relajantes como manzanilla o valeriana.
Gracias a su combinación de nutrientes y propiedades, el comino blanco se presenta como un aliado natural para mejorar la digestión, reforzar el sistema inmune y promover un descanso reparador.
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