El día que el “ñeri” se escuchó en Córdoba

Compartir esta noticia
María Teresa Andruetto, en la conferencia de clausura, fue muy crítica con el Congreso.
LCH Photo

VIII Congreso Internacional de la Lengua

La variedad del habla entre los menores detenidos en Montevideo estuvo presente, aunque hubo mucho más.

Sixto habla solo. La matanza del pueblo tinigua en La Macarena, en 1949, condenó a su idioma a la extinción. Tiene más de ochenta años, Sixto, y está en su casa a orillas de la laguna Yarumales, en Colombia, completamente ajeno a este foro en Córdoba, Argentina, en el que la doctora Carmen Millán de Benavides invoca su nombre y su destino: con él, morirá una lengua. Sixto, el último hablante del idioma tinigua, es la simbólica contracara de los quinientos setenta y siete millones de hispanoparlantes cuya lengua, en expansión, celebra su VIII Congreso Internacional.

Académicos, escritores, docentes, periodistas, monarcas, artistas, dignatarios, fotógrafos, políticos: el Teatro Libertador General San Martín, un tesoro arquitectónico de fines del siglo XIX, es el centro de un circuito que durante cuatro jornadas convoca bajo el lema u201cAmérica y el futuro del españolu201d. En sesiones plenarias y paneles se habla de panhispanismo, educación, glotopolítica y literatura, se debate el lenguaje inclusivo, se analiza el impacto lingüístico de la revolución digital, se escudriña la gramática y se discute el rol de las academias. El Congreso también invade las calles de u201cla Doctau201d u2014apelativo que destaca la tradición universitaria de la ciudad de Córdobau2014 y en la pausa de los semáforos se puede pasear la mirada sobre frases y versos pintados en negro sobre las franjas blancas de las sendas peatonales. u201cLa otra noche te esperé bajo la lluvia mil horas. Andrés Calamarou201d, se lee en la esquina de San Jerónimo y San Martín, bajo el chaparrón oportuno de un verano tardío. u201cTen fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Horacio Quirogau201d, estamparon en otro cruce céntrico.

Un poema de otro uruguayo, Salvador Puig, suena en la plenaria sobre los u201cRetos del español en la educación del siglo XXIu201d: u201cLas palabras no entienden lo que pasau2026u201d. Lo cita un texto de su compatriota Gerardo Caetano, leído en su ausencia por Wilfredo Penco, y con él desembarca el u201cñeriu201d en el cónclave mundial del español: esta variedad del habla que es común entre menores detenidos por delitos en Montevideo, tan cerrada en sus particularidades sociolectales que u201cla radical incompatibilidad entre los idiomas empleados entre los adolescentes indagados y los operadores judiciales no cedió, ni ante la intervención de traductores especialmente preparados para dicha tareau201d. El texto aboga por que u201clas palabras vuelvan a entender lo que pasau201d y, mientras las políticas y los presupuestos educativos se llevan buena parte de la discusión del panel, pide u201cel retorno de la conversación o del diálogo como paradigmas necesarios de la interacción lingüísticau201d.

Pero los fenómenos de oposición entre lengua u201coficialu201d y usos alternativos tienen su debate más actual en la cuestión del llamado lenguaje inclusivo, que propone, entre otras cosas, modificar el uso del masculino con valor de género neutro, en adjetivos y sustantivos aplicados a personas, reemplazando u201cou201d por u201ceu201d en casos comou2026 ¡¿académiques?! u201cEs más difícil que aprender alemánu201d, tiene para sí el escritor y miembro de la Academia Argentina de Letras Pablo De Santis, invitado al panel Leer y escribir en la era digital, en el que la cineasta Inés Barrionuevo recurre en su exposición a algunas habilidades de sustitución vocálica. El asunto se cuela por todos lados, fuera de agenda. u201cNo ha habido una sola entrevista en la que no me preguntasen sobre lenguaje inclusivou201d, concede con amable resignación Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española. u201cHay que respetar la creciente cantidad de gente que cree necesario modificar algunos términos del habla para dar más visibilidad a las mujeres. Creen que contribuye a la igualdad... Es verdad que la desigualdad existe y que hay que luchar, aunque no va a desaparecer solo porque modifiquemos algunos términos del habla corrienteu201d. ¿Se conseguirán imponer ciertas expresiones, desdoblamientos, perífrasis alternativas a la masculinización? u201cPues, hombreu2026 u2014interpela muy castizamente Muñoz Machado a esta cronistau2014 algunas se conseguirán pronto, otras tarde y otras nunca, creo, porque la lengua está muy arraigada y modificar las formas de expresión de los humanos, puesu2026 no es algo que ocurra radicalmente nunca, sino muy poco a pocou201d.

No es la única polémica en la que Muñoz Machado ejercita sus dotes diplomáticas. u201cAmérica y el futuro del españolu201d es el lema, pero los debates anclan con insistencia en el pasado, en la medida en la que la designación misma de la lengua como u201cespañolu201d, o el concepto de u201camericanismou201d como variante regional de rango inferior respecto de la lengua oficial, son señalados como una especie de prolongación, por otros medios, de la conquista. u201c¿A alguien le parece que se debe llamar la lengua de otra manera? u2014inquiere Muñoz Machadou2014. Pues que lo intenteu2026 Yo soy la mar de tolerante con este tipo de cosas, pero no creo que prospere. El problema de las denominaciones de las cosas es que la gente las asuma. El pueblo es dueño de su lengua. No puedo decir que el criterio de la Academia no influya. Pero si el pueblo se empeña en una forma de hablar, pues la Academia es testigo y es notario. Registra, no imponeu201d.

Si la discusión se circunscribiera a las tribunas de este congreso, quizás ciertos cambios de denominación serían posibles. Por lo pronto, intervenciones de escritores como Claudia Piñeiro (u201cDebería llamarse Congreso de la Lengua Hispanoamericanau201d), Mempo Giardinelli (u201cEl idioma español nunca existió, no existe, y si su uso se generalizó fue por la sumisión al barbarismo de traducir el vocablo inglés spanishu201d) o Jorge Fondebrider (u201c¿Qué hace acá el monarca español presidiendo un congreso que tendría que tener como únicos intervinientes a filólogos, lingüistas, lexicógrafos, escritores, traductores y profesores de lengua?u201d) provocan encendidos aplausos en los auditorios.

VIEJOS, HIPÓCRITAS Y SUICIDAS.

","

Fondebrider comparte con la lingüista Ivonne Bordelois y el escritor mexicano Jorge Volpi un panel sobre Corrección política y lengua, que preside el uruguayo Adolfo Elizaincín como representante de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina (ALFAL). Casi todos expresan cierta consternación frente al tema convocante. Empezando por el propio Elizaincín: u201cSeguramente es mi problema, pero la verdad es que no entiendo mucho la fórmula, lo de política asociado a lo de lenguajeu2026 A lo mejor estamos pensando en cosas diferentes cuando decimos u2018corrección políticau2019u201d. Al menos dos perspectivas conviven, dependiendo del orador, en las exposiciones: una asociada a algo así como un uso ético del lenguaje y otra, definitivamente irónica, que alude a estrategias lingüísticas de atenuación. Esta última es la que comenta Fondebrider: u201cTodos los ciegos empezaron a ser u2018no videntesu2019 y todos los minusválidos empezaron a tener u2018capacidades especialesu2019. Lo que en principio se pensó como una forma de evitar la exclusión, la marginación o el insulto hacia aquellas personas discriminadas, especialmente por cuestiones de pertenencia étnica o de género, pasó a abarcar los más diversos aspectos de la cultura dando lugar al florecimiento de las u2018residencias para la tercera edadu2019 (por u2018asilos geriátricosu2019) y, ya en el mundo de la economía, las u2018reducciones de personalu2019 (por u2018despidosu2019) y la u2018racionalización de recursosu2019 (por u2018rebaja de sueldosu2019) y, en el mundo de la guerra, los u2018daños colateralesu2019 (por u2018víctimas civilesu2019). ¿Es de extrañar que en la Argentina (N. de R.: también en Uruguay) hoy haya una marca de pañales para adultos que se llama u2018Plenitudu2019?u201d

Desde luego, en materia de corrección política, sea cual fuera la perspectiva, hay matices locales en cada país hispanohablante, y su debate antecede y excede en mucho la agenda del Congreso. Un caso: u201ccomo un negro loc. adv. coloq. Mucho, más de lo regular. Trabaja como un negro y apenas saca para viviru201d. Así registra la Real Academia Española un uso de la palabra u201cnegrou201d que tiene origen, como señaló en su momento la Casa de la Cultura Afrouruguaya, en u201cun pasado de sometimiento que no debería repetirse para ningún ser humanou201d. La petición colectiva u201cborremos el racismo del lenguajeu201d, que en 2013 sumó en su campaña al u201cNegrou201d Rada y al u201cLocou201d Abreu, entre otros, no consiguió que la expresión fuera eliminada del diccionario. Entre dos sesiones del Congreso, Muñoz Machado explica: u201cLa Academia no cambia expresiones que el pueblo utiliza. Todos los insultos están en el diccionario y no los quitamosu201d. ¿Y si un reclamo proviniera de un colectivo más poderoso, que se sintiera afectado por determinado registro lexical, el trato sería el mismo? u201cHay algunos que tienen mucho poder, los jesuitas por ejemplo: el general de los jesuitas nos escribe de vez en cuando a la Academia pidiendo que quitemos la acepción segunda de u2018jesuíticou2019, que es u2018hipócritau2019. Y ahí sigue, porque en España mucha gente lo usa en ese sentido. El embajador de Japón nos escribe con frecuencia pidiendo que quitemos la palabra u2018kamikazeu2019, que nosotros usamos en el sentido de suicida. Pero ahí está: no podemos privar a la lengua de su riquezau201d.

u201cEsta lengua contaminada está continuamente enriqueciéndose con aportes que proceden de los cinco continentesu201d, se maravilla en su discurso inaugural el Nobel Mario Vargas Llosa, un auténtico popstar del encuentro. Mientras, el rey Felipe VI inscribe un furcio en la historia del Congreso (al citar a u201cJosé Luisu201d Borges) y un tuitero cordobés lo trata de u201cculiaou201d (voz de clara matriz sexual que el local aplica casi con cualquier sentido). Un mismo auditorio ovaciona a la joven poeta española Elvira Sastre, que lee u201cSomos mujeresu201d (u201cMiradnos. Decidimos cambiar la dirección del puño porque nosotras no nos defendemos: nosotras luchamosu201d), y a su compatriota Joaquín Sabina, cuando evoca u201cal putón de mi prima Carlotau201d en u201cLa canción más hermosa del mundou201d. Marcos Mundstock u2014de Les Luthiersu2014 propone con afectada solemnidad morfologías como: u201cSi el monólogo se produce cuando habla uno solo, cuando hablan dos deberíamos llamarlo biólogou201d. Y la escritora cordobesa María Teresa Andruetto proclama su negativa a escribir u201cmelocotonerou201d en lugar del local u201cduraznerou201d, pese al pedido de una editora ibérica.

En paralelo la ciudad alberga una especie de contracongreso organizado por la Facultad de Filosofía y Humanidades, que llegará a las primeras planas a raíz de un episodio cuando menos rocambolesco vinculado a dos de sus invitados: un artefacto montado para Parlante Inclusivx, instalación callejera de los chilenos Felipe Zegers y Gabriela Medrano, es confundido con un explosivo y los artistas resultan arrestados durante tres días.

Por lo demás, podría decirse que este Congreso tiene su propio contracongreso adentro, sus efectivos anticuerpos. En estrados tan destacados como el reservado a Andruetto para el discurso de clausura, ella se pregunta: u201c¿Para qué un congreso en estas pampas sin intervención local sobre sus contenidos? (u2026) Necesitamos instituciones reguladoras, pero necesitamos también que esas instituciones nos representen de una manera más justa. Porque una lengua, que por cierto es mucho más que sus reglas, vive en las bocas de sus hablantes. Y es asombrosa la velocidad con que lo vivo deviene en frase hecha, en palabra muerta, en cliché. Un idioma es una entidad en permanente movimiento, una inmensidad, un río, en su adentro caben muchas lenguas como caben muchos pueblosu2026u201d.

Para entonces el octavo encuentro mundial de la lengua comienza a ser historia. Y cesa el desfile de personajes frente al Teatro San Martín, dejando de cada jornada una postal sorprendente. Día 1: Felipe y Letizia saludan desde la escalinata. Día 2: la Reina Provincial de los Cultivos Aromáticos, con banda, cetro y corona de cotillón posa ante la fachada. Día 3: un actor disfrazado de Quijote estaciona su monopatín, en el que una cabeza de Pequeño Pony de peluche rosa, adosada al manubrio, remeda un Rocinante, y se presta a las selfies del público, exhibiendo un escudo con la leyenda: u201c¡Ladran, Sancho! Señal que hacemos ruidou201d. Día 4: 1000 (mil) parejas de criollos en rueda bailan en la calle el pericón nacional, y agitan pañuelos celestes y blancos. El Congreso es una fiesta popular, al fin y al cabo.

En 2020 en Perú, Arequipa, la ciudad natal de Vargas Llosa, se celebrará el próximo Congreso de la Lengua Española. O Castellana. O Iberoamericana. Tal vez para entonces, en España, la Real Academia haya recogido el sustantivo u201cpanhispanismou201d, que tanto se escucha en este foro y que no figura en el diccionario. Y tal vez en Colombia los filólogos, empeñados en registrar para la posteridad el habla de don Sixto, hayan completado la tarea de salvar del olvido a la lengua tinigua.

Jorge Fondebrider
Jorge Fondebrider

","

Jorge Fondebrider, al cuestionar al Rey de España por su presencia en Córdoba, recibió una ovación y fue noticia. El diario u201cLa Vanguardiau201d de Barcelona recogió una frase suya: u201cYo no hablo español sino una variante del castellano, el rioplatenseu201d. Fondebrider es Director del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires. Entre sus últimas traducciones destacan su versión de Madame Bovary (2014, Eterna Cadencia), Once cuentos de Klondike de Jack London (Eterna Cadencia, 2016) y Tres cuentos de Flaubert (2018, Eterna Cadencia). En todos los casos también a cargo de la Introducción y notas.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Jorge Fondebrider

Te puede interesar

Turista muestra olas de 12 metros en un crucero.
Video: @lesleyannemurphy.
0 seconds of 29 secondsVolume 90%
Press shift question mark to access a list of keyboard shortcuts
Next Up
El emotivo discurso de Patricia Madrid
05:01
00:00
00:29
00:29