Un estudio del Instituto de Economía (Iecon), de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (FCEA), encomendado por el rectorado de la Universidad de la República (Udelar), concluyó que “el mercado laboral uruguayo valora positivamente el tránsito por la universidad, incluso antes de la obtención del título”.
Este martes de noche, en la sesión del Consejo Directivo Central (CDC), se dio cuenta del informe “Retornos salariales a la educación terciaria universitaria”, al que accedió El País, que analizó esta temática entre los años 1997 y 2022 cruzando los datos de Udelar con la Encuesta Continua de Hogares y los Registros Administrativos del Banco de Previsión Social (BPS). Es la primera vez que se realizó un estudio de esta magnitud en Uruguay, que insumió un año de investigación.
El relevamiento de 50 páginas, elaborado por Verónica Amarante, Paula Carrasco, María Eugenia Echeberría, Noemí Katzkowicz y Martina Querejeta, marcó que hay un salario de “entre 30% y 40%”, en promedio, mayor entre aquellos que egresaron de Udelar frente a quienes ingresaron a la universidad pero no culminaron sus estudios. Este nivel de retorno “se mantiene estable desde 2012”.
El patrón visto en Uruguay “contrasta con la tendencia decreciente observada en varios países de América Latina y sugiere que, a pesar del importante aumento en la oferta de graduados universitarios, la demanda de trabajo calificado ha sido suficiente para sostener los retornos”, se indicó en el informe solicitado por la rectoría anterior, encabezada por el economista Rodrigo Arim, hoy titular de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
Pese a estos datos de retorno, el análisis también marcó “importantes heterogeneidades en los retornos según características individuales” ya que es “significativamente mayor” en hombres que en las mujeres. “Las brechas de género son persistentes y se amplían con la edad y la experiencia laboral, sugiriendo la existencia de un ‘techo de cristal’ en las trayectorias profesionales femeninas”, se afirmó.
Los egresados de las áreas de la Salud, de la Economía y del Derecho muestran un “mayor retorno promedio” que otras áreas. Mientras que los egresados empleados en el sector privado “obtienen mayores retornos en casi la totalidad de las áreas de conocimiento, a excepción de Artes y Humanidades”, se añadió el informe.
Iecon también marcó “importantes desigualdades vinculadas al origen socioeconómico de los estudiantes”, cuyas características “son un determinante fundamental de los retornos salariales que luego se obtienen en el mercado de trabajo”.
Tienen menores retornos salariales al egreso universitario “quienes provienen de liceo público, son primera generación universitaria, o culminaron sus estudios secundarios fuera de Montevideo”, frente a los que “provienen de liceo privado, cuyos progenitores ya habían alcanzado nivel universitario, o culminaron secundaria en Montevideo”. Esta desigualdad en los retornos, a su vez, “se profundiza por género: las mujeres obtienen menores retornos salariales que los varones en todos los subgrupos analizados”.
Por otro lado, el informe de Iecon marcó que hay un retorno salarial creciente entre aquellas personas que completaron un año o más de educación en Udelar, y no se recibieron, frente a quienes solo egresaron de Secundaria. En promedio, por cursar un año en la universidad pública se constató un retorno salarial de 5,6% superior al de quien culminó el liceo, por dos años 9,5%, con tres años 12,4%, con cuatro años 16,5% y con cinco años 9,1%.
Lo que señala el informe es que, por ejemplo, una persona que ingresó a estudiar a la Facultad de Ciencias Económicas (FCEA) y aprobó hasta tercer año, y no se graduó, de todos modos obtuvo una ganancia salarial frente a quien solo terminó el liceo. Esto considerando que el mercado laboral valora las aptitudes adquiridas en la universidad, con diferencias por carreras.
“La formación universitaria desarrolla competencias y conocimientos valorados por los empleadores independientemente de la credencial final, lo que resalta la importancia de facilitar el acceso a la educación superior como mecanismo de movilidad social, aun cuando no todos los estudiantes logren completar sus estudios”, se concluyó en el nuevo informe.
Tomando en cuenta que no solo la graduación, sino el tránsito por la universidad son valorados por el mercado laboral, los datos del informe son “relevantes” para los “programas de apoyo estudiantil y políticas de retención” ante el “retorno positivo” en el mundo del trabajo, “incluso cuando no culminan en un título”.
Vinculado con este punto, el relevamiento destacó que es “importante” alcanzar una “adecuada certificación de conocimientos parciales o intermedios que permitan acreditar formalmente las competencias adquiridas durante el tránsito por la universidad”, que redunden en mejores salarios.
“Los altos y estables retornos promedio sugieren que la inversión en educación universitaria sigue siendo altamente rentable desde una perspectiva individual y social”, valoraron los expertos, en un contexto de próxima discusión del presupuesto quinquenal.
Udelar, que concentra un 86% de la población universitaria local y ha vivido una "significativa expansión" de su matrícula en las últimas décadas, solicitó un incremento de US$ 300 millones para el período 2025-2029, un 52% más frente al presupuesto actual.
Retorno salarial "más acelerado" en egresados más jóvenes
En cuanto al egreso, el informe de Iecon también marcó que las cohortes más recientes tienen una tasa de crecimiento del retorno inicial “más acelerado” que las anteriores. Esto implica que, a nivel general, para lograr una determinada prima salarial, ahora insume menos tiempo que antes. Lo que se traduce en que el retorno salarial resulta hoy más rápido para los más jóvenes que para los más adultos.