En el Interior del país, el número de usuarios de sistemas de alarma con monitoreo y respuesta inmediata se triplicó en los últimos cuatro años. Así lo dijo a El País Wilson Rodríguez, presidente de la Federación de Empresas de Seguridad del Interior (FESI).
Es justamente esta realidad la que motivó que 52 empresas del ramo, todas del Interior, se congregaran en esa Federación nacida hace año y medio con 25 firmas. Según Rodríguez, la mayoría de éstas "tiene entre dos y cuatro años de vida", y el número de sus clientes llega a diez mil.
Según afirma, la creación de FESI responde a una realidad distinta a la existente en Montevideo. Además, indicó, "no nos sentíamos representados por ninguna federación o cámara de seguridad de la Capital".
DIFERENCIAS. El Interior sigue siendo considerado un páramo de paz y tranquilidad para los ojos montevideanos. Sin embargo, hoy hay 24 empresas de seguridad en Canelones, 16 en Maldonado, 5 en Paysandú, Salto y Rocha, 4 en Rivera y 3 en Soriano. Incluso hay una en Trinidad, la capital de Flores. La sede de FESI se encuentra en Durazno.
La diferencia en el tipo de delitos, sin embargo, sigue existiendo. "Una ventaja para nuestro trabajo es que en el Interior es muy raro un robo o hurto con violencia", indicó Rodríguez. Su colega Fernando Rodríguez, vocero de FESI, puntualizó empero que "el auge en el consumo de drogas está comenzando a cambiar esa realidad".
Pero la diferencia fundamental con Montevideo, según coinciden, es el trato personalizado y el conocimiento del cliente. El menor tamaño de las ciudades los hace naturalmente más receptivos a las necesidades de los usuarios. Eso provoca respuestas más rápidas —es muy difícil que se demore más de cinco minutos en responder tras un disparo de alarma—, pero prácticamente exige infalibilidad.
"Si en el Interior te desvalijan tu casa y tenés sistema de alarma, a las pocas horas se entera toda la ciudad. Entonces, adiós clientes", afirmó Wilson Rodríguez.
El monitoreo y respuesta rápida tiene un valor entre 400 y 600 pesos por mes. La cantidad de sensores depende del número de habitaciones de la casa y las vías de acceso a la misma. Según Jaime Spector, importador y distribuidor de piezas de seguridad, los detectores internos tienen un precio que oscila entre 30 y 250 dólares.
Spector —quien trabaja con varias firmas de Montevideo e Interior— asegura tener "las tres claves" para una instalación perfecta: "primero hay que tener un buen diseño del domicilio o empresa a vigilar, si yo tengo diez entradas pero pongo ocho sensores, o alguno de ellos no está puesto en el ángulo conveniente, lo más probable es que me roben; segundo, hay que poner énfasis en la calidad de los materiales a utilizar; y tercero, hay que asesorarse bien sobre quién lo está instalando".
PREVENCION. En su conjunto, aún no está cuantificada la efectividad de FESI. En calidad de director de la empresa Vicar de San Carlos (Maldonado), Wilson Rodríguez afirma que se ha podido "evitar la consumación del 80% de los delitos". En su ciudad y su firma, recibe entre 60 y 70 "disparos" por mes, de los cuales entre el 3 y 4% son por acciones reales y no falsa alarma.
Por su parte, Fernando Rodríguez dirige Far en Trinidad, Flores. Es la única empresa de esas características en esa ciudad. Tiene 140 clientes y asegura que ninguno de ellos sufrió robos.
Aún así, el sistema de alarma funciona como prevención y como inhibidor de males mayores.
sonando
Sin mencionar el nombre de ninguna empresa de Montevideo, el presidente de FESI aseguró que el material utilizado por las firmas de la federación es de última tecnología, cosa que no siempre ocurre — afirmó— en la Capital. "Somos todas empresas nuevas y la infraestructura es acorde. Compramos directamente a los importadores materiales canadienses, estadounidenses o israelíes. En Montevideo la realidad es otra; yo entiendo muchas veces la suspicacia o la desconfianza a estos sistemas, ¡si aparecen avisos de instaladores en los diarios o se venden las alarmas en Tristán Narvaja!" De acuerdo con Wilson Rodríguez, las 52 empresas de la FESI están aprobadas por el Reglamento Nacional de Empresas de Seguridad (Renaemse), todos sus responsables son técnicos en electrónica y especialistas instaladores.