La Ciudad Vieja sigue cambiando su aspecto. Se anunció que habrá más calles con adoquines en la zona y que la actual peatonal Sarandí se extenderá cuatro cuadras, hasta la calle Alzáibar. Para la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) las obras servirán para mejorar la actividad comercial en la zona. Pero algunos comerciantes opinan que les puede ser perjudicial.
El nuevo tramo de la peatonal Sarandí comenzará a construirse en enero y estará pronta en el mes de abril. Tendrá el mismo aspecto estético del tramo ya existente: contará con luminarias, con asientos públicos y con papeleras de residuos. Incluso, el proyecto incluyó un deck de madera cubierto de rosas para instalar en medio de la peatonal. "Las obras apuntan a jerarquizar al peatón", dijo Patricia Roland, coordinadora del área de rehabilitación de Ciudad Vieja Renueva. También señaló que se enmarca dentro de un plan para reordenar el tránsito en Ciudad Vieja, cuyo proyecto más ambicioso es reducir el número de ómnibus que ingresan al casco antiguo de la ciudad y establecer un plan de circulación.
Con este proyecto la IMM también espera que los locales comerciales tengan el mismo éxito que en la peatonal ya existente. Actualmente hay alrededor de 50 locales en esas cuatro cuadras, algunos de ellos cerrados. Por otra parte, si bien no hay casi ninguna propuesta gastronómica en ese tramo, "en un futuro pueden llegar a instalarse", afirmó Roland. Algunos comerciantes dijeron que los bares y las panaderías que ya están instaladas en el tramo nuevo son los que tienen más expectativas puestas en la peatonal. "Algunos ya piensan en poner mesas afuera. Esperan que sea igual a la otra parte peatonal", dijeron.
DESCONTENTOS. Sin embargo, no todos los comerciantes ven con buenos ojos el proyecto.
"Hasta que empiece la peatonal tengo trabajo. Después soy un desocupado más", dijo Richard Maurín, que trabaja en uno de los cuatro estacionamientos que hay en el "nuevo tramo" peatonal. Lo mismo opinó Juan José Olivera, un empleado del estacionamiento de enfrente. "Nos quedaríamos sin trabajo directamente", dijo.
Los comerciantes recibieron un comunicado con información sobre la peatonal. Algunos se quejan por no haber sido consultados y consideran que la peatonal puede perjudicar su actividad. El caso de los estacionamientos es evidente.
Sin embargo, Patricia Roland dijo que "no recibió ningún reclamo concreto". Por otra parte, explicó que los parkings de la zona "sabían que la peatonalización se iba a hacer". Incluso, considerando la experiencia anterior, dijo que el único estacionamiento que existió estuvo habilitado hasta que comenzó la peatonal.
En esas cuatro cuadras de la calle Sarandí, también hay mueblerías. "Nosotros vamos a tener problemas a nivel comercial", afirmó Santiago Brienza, propietario de Sarandí Equipamientos. Según contó, las tareas de carga y descarga de muebles serán imposibles. "Para nuestro trabajo creemos que es contraproducente", concluyó.
Roland desestimó la queja del vendedor e indicó que hoy existen horarios para la carga y la descarga de mercaderías y que seguirán existiendo. Además, dijo, si bien no se podrá circular en auto por la peatonal, sí se podrá atravesar la calle. "Lo más lejos que puede quedar el auto son 40 metros".
El que ganó
Hubo 16 proyectos para extender la peatonal Sarandí. Hoy será presentado el ganador ante los vecinos y comerciantes del barrio.
La peatonal tendrá un equipamiento completo: luminarias, papeleras, asientos públicos y macetas. Incluso, hubo un proyecto que incluyó un deck de madera cubierto de rosas. "El equipamiento era parte del diseño que tenía que tener el proyecto", dijo Patricia Roland.
En la presentación estará el intendente Arana.