Por Joaquín Silva
"Tal vez llegó la hora” de irse, advirtió con enojo Guido Manini Ríos el viernes de mañana, en una entrevista a una radio de Rivera que pasó casi desapercibida por el vendaval político por el que pasaría en las horas siguientes Cabildo Abierto, enfrentado al presidente Luis Lacalle Pou por su decisión de cesar del cargo a la ministra de Vivienda, Irene Moreira, luego de que esta entregara arbitrariamente un apartamento a una militante de su partido.
Manini Ríos estaba dispuesto a irse en ese momento y dejar a la coalición de gobierno solamente con tres socios, pero en la declaración de prensa que dio sobre ese mediodía -que quedará en la historia por haber desafiado al presidente y pedirle que reviera la destitución de su esposa en la cartera de Vivienda, lo que no hizo- no se refirió al futuro de su partido.
Lo que todo el mundo espera ahora es la Mesa Política de Cabildo Abierto, que sesionará hoy a las 18 y en la que, allí sí, se determinará si este colectivo decide abandonar o seguir en la alianza oficialista creada en 2019.
Manini no anunció nada el mismo viernes porque muchos de sus diputados le pidieron que reflexionara, ya que no eran pocos los que se sentían incómodos pasándose a la vereda de la oposición, como informó El País este sábado.
Las aguas, no obstante, “están divididas”. Tanto lo están que, según distintos cabildantes consultados, se estima que “los votos llegarán justos” a la hora de la definición, por lo cual la “incertidumbre es total”.
Pero hay algunas reflexiones que se han hecho en este fin de semana de impasse. Allegados a la cúpula cabildante indicaron a El País que antes que nada se tiene el convencimiento de que este episodio “unió” al partido como ningún otro en su corta historia, ya que indudablemente se sintió “atacado” por “todos”. Y luego, aunque no haya nada resuelto, hay un consenso casi absoluto sobre el rechazo a la forma de actuar del presidente, quien “no midió las consecuencias de lo que hizo” al cesar a la “esposa” del líder de esta fuerza política.
Es tanto este convencimiento, que en la conducción cabildante se cree que, para no irse del bloque, tiene que haber un acto o una “señal” que genere “satisfacción” en este partido, y que bien puede ser que el propio mandatario “relativice el acierto de la medida”.
Por otro lado, sin embargo, está también arraigada la opinión de que cambiar dejar el oficialismo es un “error” que pondría a muchos incómodos al quitarle gobernabilidad al gobierno.
Consecuencias
Durante el domingo, según indicaron fuentes del gobierno, en Presidencia no recibieron señales de parte de Manini, pero confían en que el excomandante en jefe del Ejército continuará en el bloque.
La decisión que tome el partido tiene un ineludible plano pragmático e institucional, y otro político, en el que caben ciertas lecturas que ya hacen algunos de sus dirigentes.
En el primer caso lo concreto a resolver, como primera consecuencia, es quién ocupará el Ministerio de Vivienda. Y aquí hay tres opciones: si Cabildo se va, el cargo quedará a disposición del presidente, pero si los liderados por Manini deciden quedarse, todavía pueden suceder dos cosas. La primera, que dejen el cargo vacante en señal de protesta, y la otra es que propongan un nombre al jefe de Estado.
Si ocurre esto último, el nombre que circula entre los cabildantes y es el que definen como “más lógico” es el del senador Raúl Lozano (ver recuadro en esta página).
En cuanto al segundo caso, hay quienes entienden que lo que se definirá esta tardecita será solo una formalidad. Porque la coalición ya sufrió daños irreparables que hacen que los desafíos que tiene el gobierno por delante -como por ejemplo la próxima y última rendición de cuentas en que el Ejecutivo puede disponer un aumento de gasto- compongan un escenario “de guerra”, siga Cabildo o no dentro de la alianza.
“Estar adentro o afuera es lo mismo -razonó un diputado de este partido-, porque si nos quedamos vamos a actuar sin manual político”.
El representante Rodrigo Albernaz, por su parte, señaló a El País que si este partido resuelve quedarse no será “de rodillas” y que lo que ocurrió con la expulsión de Moreira -esto es algo que ha dicho el propio Manini- fue una “ajustada de cuentas desde el Partido Nacional a Cabildo Abierto”.
Lozano podría ir a cartera de Vivienda
Como suele suceder cada vez que se dispone el cese o la renuncia de un ministro de Estado, comenzaron a circular los posibles nombres para hacerse cargo de la cartera que queda vacante.
En el caso de la renuncia de Irene Moreira al Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT), la primera figura que empezó a sonar en Cabildo Abierto para reemplazar a la esposa de Guido Manini Ríos es la del senador Raúl Lozano, quien desde este lunes deberá dejar la banca en el Senado para que la ocupe su titular, que es la propia secretaria de Estado cesada.
Asimismo, en las últimas horas, según indicaron a El País fuentes políticas, otro nombre que fue mencionado entre dirigentes del oficialismo -siempre en caso de que Cabildo continúe en la coalición- es el del diputado Álvaro Perrone.