La sucesión de declaraciones del presidente argentino Javier Milei contra su par de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, incluidas en el raid mediático del fin de semana, colmaron la paciencia del Gobierno brasileño. Luego de citarlo a Itamaraty, el canciller brasileño Mauro Vieira le entregó al embajador argentino Daniel Raimondi una protesta formal, con una decisión incluida. Brasil rebajará, por primera vez en décadas, su vínculo con Argentina al nivel de encargado de negocios. Y pospone sin fecha el regreso del embajador Julio Bitelli a Buenos Aires.
“Tuvimos mucha paciencia, no contestamos, pero creemos que la reiteración de ofensas hacía el presidente hacen inevitable esa decisión”, comunicaron a La Nación desde el gobierno de Brasil. Se desconoce hasta el momento si Argentina actuará en consecuencia y también ordenará el regreso de su embajador.
El enojo del presidente de Brasil se potenció con las últimas tres apariciones mediáticas de Milei, en las que reiteró que considera a Lula como “ladrón” y “presidiario”. Explicó, tanto en LN+ como en radio Mitre y en una entrevista en el streaming La Casa, este martes por la mañana, que se basaba en que la condena a Lula fue anulada por un “error administrativo” de la justicia de ese país, sin demostrar la inocencia del mandatario brasileño. “Tengo formas horribles pero digo la verdad”, se justifico el mandatario argentino.
La participación de Milei en la convención del Partido Liberal que erigió a Flavio Bolsonaro como candidato a presidente de una coalición de derecha, el 25 de julio pasado, tenso al máximo un vínculo ya de por si deteriorado.
Brasil reaccionó entonces llamando a consultas al embajador Bitelli y entregó una primera protesta a Raimondi, una reacción que pareció ser el techo del conflicto. La desescalada, en plena campaña electoral brasileña para las elecciones del 4 de octubre, se mantuvo hasta que Milei retomó el tema en sucesivas entrevistas.
Milei redobló sus críticas a Lula
Durante la semana, Argentina intentó bajar el tono al incidente diplomático. El ministro argentino de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, subrayó que de su parte no hay posibilidades de romper relaciones con su vecino y principal socio comercial.
Pero este domingo Milei reiteró sus dichos sin rodeos y con vehemencia, calificando a Lula de "ladrón" tres veces seguidas antes de explayarse en críticas y acusaciones que ya había realizado contra el mandatario en una entrevista radial hace siete días.
Milei volvió a acusar sin pruebas a Lula de "interferencia política" en su país y en la región. A los 80 años, Lula se declaró este domingo "muy entero" al oficializar su candidatura a un cuarto y último mandato en las elecciones de octubre.
Por su parte, Milei ha intensificado su discurso confrontativo de cara a competir en las presidenciales de octubre de 2027.
Durante la entrevista, repitió en varias oportunidades que de cara a su posible reelección solo compite consigo mismo, al destacar logros de su gobierno.
Por Jaime Rosemberg, La Nación/GDA