El presidente francés Emmanuel Macron viajó ayer sábado a San Pedro y Miquelón, donde se reunirá con el primer ministro canadiense Mark Carney.
Macron permanecerá hasta el lunes en el pequeño archipiélago francés frente a las costas de Terranova, en un viaje destinado a poner de relieve los vínculos entre Francia y Canadá y la defensa de la soberanía de los Estados en un Atlántico Norte cada vez más disputado, según el Elíseo.
El encuentro se produce también pocos días después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, invitara a Canadá a convertirse en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea.
Se trata de una fórmula inédita cuyo contenido y encaje jurídico aún están por definir, aunque Carney acogió favorablemente la propuesta y ha defendido una relación mucho más estrecha entre Ottawa y Bruselas, que debería concretarse en la próxima cumbre UE-Canadá en octubre.
La propuesta contempla elevar la relación entre Canadá y la UE más allá del actual acuerdo comercial e impulsar la cooperación en sectores como defensa, minerales críticos, energía, inteligencia artificial, tecnología y seguridad del Ártico. El encuentro entre Macron y Carney tendrá lugar a poca distancia relativa de Groenlandia, que en los últimos meses se ha convertido en uno de los principales focos de tensión geopolítica del Ártico.
La coincidencia temporal del anuncio de Trump dará un significado adicional al encuentro entre Macron y Carney. Francia y Canadá han defendido el fortalecimiento de sus vínculos y una mayor cooperación entre Ottawa y Europa en un momento de incertidumbre sobre la relación transatlántica.
Para Francia, San Pedro y Miquelón representa una de sus pocas posiciones territoriales en América del Norte y una puerta de entrada al Atlántico Norte y al entorno ártico.
París quiere reforzar su presencia en una región cuyo peso estratégico ha aumentado por la competencia entre las grandes potencias, las nuevas rutas marítimas y la importancia creciente de sus recursos naturales, según el Elíseo.
Macron y Carney abordarán también asuntos económicos y estratégicos, entre ellos la pesca, la energía, las infraestructuras, las tecnologías avanzadas y la seguridad marítima.
EFE