AFP
El Departamento de Justicia de Estados Unidos demandó ayer jueves a Apple, acusando a la empresa de mantener ilegalmente un monopolio en sus iPhone.
“Si la situación no cambia, Apple solo continuará fortaleciendo su monopolio en los smartphones”, señaló el fiscal general Merrick Garland en una declaración tras ingresar el caso a una corte federal de Nueva Jersey.
“Los consumidores no deberían tener que pagar precios más altos porque las compañías violan las leyes antimonopolio”, afirmó Garland.
Apple advirtió de su lado que, si tiene éxito, la demanda podría “sentar un peligroso precedente, dándole poder al gobierno para incidir fuertemente en el diseño de la tecnología que utilizan las personas”, según un comunicado de la empresa.
Apple, fundada por Steve Jobs, fue muy criticado en estos últimos años por obligar a otras empresas a utilizar su tienda de aplicaciones y a pagar comisiones importantes sobre todas las transacciones.
La empresa es acusada de imponer condiciones restrictivas a firmas que proponen servicios en iPhone e impedirles, en particular, crear su propia boutique de aplicaciones para monetizar directamente su contenido.
Pero esta acción judicial abarca también otros aspectos del ecosistema de los iPhone, según el Departamento de Justicia. “Todas las decisiones adoptadas por Apple establecieron y reforzaron las defensas que protegen su monopolio en el terreno de los smartphones”, argumenta el gobierno, que se asoció a fiscales de varios estados en esta causa.
Con este procedimiento Apple perjudicó “a los usuarios, los desarrolladores y otras partes que contribuyeron a hacer de iPhone lo que es hoy”, añade el documento judicial.
El caso señala prácticas que, según el Departamento de Justicia, hacen más rica a Apple en detrimento de la innovación.
Apple niega los cargos y alega que es un caso “equivocado en los hechos” y en sus fundamentos legales. “Nos defenderemos vigorosamente”.
“Esta acción judicial amenaza lo que somos y los principios que distinguen los productos de Apple en un mercado ferozmente competitivo”, reaccionó la empresa.
El Reglamento Europeo para los Mercados Digitales (DMA), que entró en vigor a mediados de marzo, obliga a seis de las mayores empresas de tecnología, incluyendo Apple, a abrir su plataforma a la competencia.
Apple respondió que permitirá a sus usuarios en la Unión Europea descargar aplicaciones directamente a través de sitios web, sin pasar por su famoso App Store.
En Estados Unidos, el gigante de los videojuegos Epic Games llevó a Apple a la Justicia en 2020 para cuestionar la obligación de que todos los creadores de aplicaciones deban pasar por la tienda App Store en sus iPhone.
En septiembre de 2021, una jueza federal de Oakland, California, consideró que Apple no ejercía un monopolio, pero conminó a la empresa a dejar de impedir que otras firmas utilicen su propio sistema de pagos para las compras realizadas mediante sus propias aplicaciones.
Apple propuso una opción alternativa que autoriza compras externas, pero continuaría percibiendo una comisión de 12% a 27% por cada transacción, frente a 30% que cobra en App Store.