El presidente Luiz Inácio Lula da Silva prohibió ayer viernes las apuestas deportivas en línea en Brasil, a nueve días de las elecciones en las que busca otro mandato frente al senador Flávio Bolsonaro, con quien está muy igualado en las encuestas. Las apuestas o “bets” son vistas por el gobierno como una de las fuentes del endeudamiento récord de las familias brasileñas. Una mayoría de los electores las rechazan y el presidente Lula las ha calificado de “enfermedad”.
Lula firmó anoche una medida provisional que prohíbe la actividad de apuestas en el país, menos de tres años después de que el gobierno sancionara, en diciembre de 2023, la denominada Ley de Apuestas, que regulaba el sector.
El ministro de Hacienda, Darío Durigan, inició el anuncio afirmando que la decisión marcará un momento importante en la historia del país. Señaló que el gobierno ha estado considerando la calidad de vida de la población, sus ingresos y su salud mental, y señaló que el presidente “tuvo el valor y la determinación de prohibir esta actividad”.
En los hechos, a partir de la fecha de firma de la medida provisional no se permitirán nuevos depósitos en las cuentas de las casas de apuestas. Los sitios web permanecerán disponibles para que los usuarios retiren el saldo restante hasta las 23:59 del 5 de octubre.
El 6 de octubre, los sitios web se bloquearán. Si el retiro no se realiza voluntariamente antes del 5 de octubre, las entidades financieras que operan para las casas de apuestas devolverán los saldos a los apostadores entre el 9 y el 14 de octubre. Además de la medida provisional, el presidente presentará un proyecto de ley al Congreso para criminalizar las apuestas y a sus operadores, con penas de prisión de entre dos y seis años.
La medida debe ser aprobada por el Congreso Nacional en un plazo de 120 días para mantenerse vigente. El proyecto de ley, sin embargo, solo entrará en vigor tras ser evaluado por los parlamentarios.
Deudas
Por otro lado, el ministro de Hacienda anunció que el gobierno pondrá en marcha un nuevo programa de renegociación de deudas para particulares, centrado especialmente en las deudas antiguas, mediante el cual el gobierno las comprará con descuento. Este programa también se creó mediante una medida provisional firmada por Lula.
Las medidas contra las apuestas se anunciaron nueve días antes de la primera vuelta de las elecciones y en un momento en que el candidato del PT está empatado en las encuestas de opinión con su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro (PL).
Las apuestas son señaladas por expertos como una de las causas del endeudamiento familiar en el país, ya que desvían miles de millones de dólares de los presupuestos familiares. Al menos el 82% de las familias brasileñas tienen algún tipo de deuda pendiente o vencida, un nivel récord. El gobierno ya había lanzado un nuevo programa de renegociación de la deuda en mayo (Desenrola Brasil), pero el presidente había estado instando a sus asesores a encontrar soluciones al problema del juego.
“A pesar de todos los esfuerzos del gobierno, los ingresos familiares siguen viéndose comprometidos. Al menos 60 mil millones de reales fueron a parar a las casas de apuestas, privando a la gente de su dinero. Incluso hay quienes se suicidan. Debemos apoyar a las familias, a las mujeres que las lideran, y no permitir que esto siga erosionando los ingresos de la gente”, declaró Durigan.
La señal de que la ofensiva contra las apuestas sería dura, con la prohibición de los casinos en línea (como el juego “Tigrinho”) y las apuestas de cuotas fijas (una modalidad en la que el jugador apuesta a un evento real, como partidos de fútbol, y sabe cuánto ganará) había sido anticipada por el propio Lula en un acto en Río de Janeiro el pasado miércoles.
La propuesta que le presentaron sus asesores incluía dos posibilidades: prohibir únicamente los casinos en línea, restringir la publicidad de apuestas o prohibir también las apuestas de cuotas fijas. La decisión más radical fue la que prevaleció.
Representantes de las principales casas de apuestas del país consideraron la decisión como “la destrucción del sector”, que, según ellos, se verá obligado a operar en la clandestinidad. Los ejecutivos abogaron por mejorar la normativa en lugar de prohibir totalmente las apuestas. Se estima que, incluso con la regulación, el mercado ilegal aún representa entre el 38% y el 44% del total del consumo de apuestas en Brasil.
“El debate público debe centrarse en cómo hacer que la regulación sea cada vez más eficiente, y no en sustituir un mercado regulado por un escenario que favorezca la ilegalidad. La solución más adecuada para Brasil es fortalecer la supervisión, ampliar los mecanismos de protección al consumidor, combatir a los operadores ilegales y mejorar continuamente las normas del sector”, declaró João Victor Villas Boas, director ejecutivo de las marcas SorteNaBet y Betou, controladas por Sortenabet Gaming Brasil.
13 clubes de primera tienen como sponsor a una casa de apuestas
El mercado de las apuestas en Brasil ha experimentado un auge desde que el propio Lula estableció un marco regulatorio en 2023.
Ocho de cada diez familias brasileñas afrontan algún tipo de deuda, según datos publicados en agosto por la Confederación Nacional del Comercio. Las apuestas absorvieron unos 13.000 millones de dólares de la rentas familiares en 2025, según un estudio conjunto de estados brasileños. Tres de cada cuatro apoyan la prohibición de las apuestas, según una encuesta divulgada el miércoles por Atlas/Bloomberg.
Las estrellas Neymar y Vinícius Junior son de los rostros más representativos en la publicidad del negocio. En el país del fútbol, 13 de los 20 clubes de primera división tienen a una casa de apuestas como patrocinante principal. Varios clubes de fútbol, incluido el vigente campeón Flamengo, han expresado su rechazo a la iniciativa, alegando que los sponsors de las “bets” son vitales para sus finanzas.
La asociación que representa a los operadores de apuestas con licencia advirtió el jueves que la prohibición podría empujar a los apostadores hacia plataformas ilegales.
El sector acudirá a tribunales
Después de que las plataformas de apuestas en línea de cuotas fijas, conocidas como “bets “, anunciaran que recurrirían ante los tribunales la prohibición del gobierno federal sobre esta actividad, los abogados ya anticipan una avalancha de demandas en los próximos días.
Una fuente que solicitó el anonimato afirmó a O Globo que incluso se habla dentro del sector de apelar ante el Tribunal Superior Electoral, cuestionando la decisión de prohibir la actividad en plena campaña electoral. Además de la proximidad a las elecciones, entre los argumentos en contra de la prohibición se incluyen las repercusiones económicas, la necesidad de un período de transición para eliminar gradualmente las actividades y el derecho a una compensación por las inversiones realizadas y los impuestos recaudados.
El abogado Bernardo Cavalcanti Freire, del bufete Betlaw, especializado en el sector de las apuestas, considera que hay margen para solicitar medidas cautelares y presentar demandas ante tribunales superiores, como las acciones directas de inconstitucionalidad (ADI) ante el Tribunal Supremo Federal. “No veo a ningún operador que no vaya a impugnar esto”, declaró el abogado. “Estas empresas están pagando sus nóminas el 5 del mes que viene, están pagando publicidad, están devolviendo los préstamos que solicitaron y no todas están obteniendo beneficios”.
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