Un tribunal ruso condenó ayer lunes a 11 años de prisión al político opositor Lev Shlosberg, vicepresidente del partido antiguerra Yábloko, por sus críticas a la invasión a Ucrania.
La semana pasada, Yábloko, el único partido antibélico de Rusia que sigue funcionando en el país, fue excluido de las elecciones legislativas de septiembre. Ante esa decisión, el partido había presentado una apelación, que ayer lunes fue rechazada por la Corte Suprema.
Una multitud se concentró en la capital rusa para apoyar a Yábloko, en un acto que se saldó con sesenta detenciones, según un responsable del partido.
El tribunal declaró a Shlosberg culpable de “acciones públicas destinadas a desacreditar el uso de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia”.
El político, de 63 años es uno de los poquísimos adversarios del Kremlin que permanecieron en Rusia pese a la represión contra la disidencia tras el ataque a Ucrania en 2022. Cuando el juez le preguntó si entendía el veredicto, Shlosberg respondió: “Lo siento por usted, señoría, tendrá que vivir con esto”.
Dirigentes de Yábloko calificaron la decisión como “la tragedia de la desintegración de la justicia rusa moderna”.
Amnistía Internacional afirmó que la “arbitraria persecución y condena de Shlosberg son represalias flagrantes por ejercer su derecho a la libertad de expresión para pedir la paz”. AFP