El ejército ucraniano informó ayer lunes que se libran “encarnizados combates” contra las fuerzas de Rusia por el control del centro de la ciudad de Bajmut, en el este de Ucrania, lo que fue confirmado por el grupo paramilitar ruso Wagner.
Los rusos “atacan desde varias direcciones” para “avanzar hacia los barrios centrales”, dijo el Ejército ucraniano en una reunión informativa.
Asimismo, jefe del grupo Wagner, Yevgueni Prigozhin, describió como “muy difícil” la situación en Bajmut y aseguró que Ucrania lucha “por cada metro”.
“Cuanto más nos acercamos al centro de la ciudad, más duras son las batallas”, dijo Prigozhin, citado por su servicio de prensa. Según él, las Fuerzas Armadas de Ucrania envían cada vez “más reservas” a la localidad que los rusos buscan capturar desde el verano pasado en Ucrania.
La misma visión tiene el comandante del Ejército de Tierra ucraniano, el coronel general Oleksandr Syrskyi. “La situación en torno a Bajmut sigue siendo difícil”, admitió.
Las unidades de asalto de Wagner avanzan “tratando de romper nuestras defensas y dirigirse hacia el centro” de la ciudad, dijo Syrskyi en Telegram.
Es así que la batalla por este bastión, la más larga y sangrienta en lo que va de guerra, se cobra cada día más vidas, sin que se sepa quién cantará victoria.
“En menos de una semana -desde el 6 de marzo- solo en el sector de Bajmut (nuestros hombres) lograron liquidar más de 1.100 soldados enemigos, pérdidas irreparables para Rusia”, afirmó ayer en su discurso diario el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
Además, agregó que los soldados ucranianos que defienden ese bastión en la región de Donetsk han ocasionado “al menos 1.500 bajas” al enemigo.
El Ministerio de Defensa de Rusia, por su parte, aseguró en su parte diario que en el marco de las operaciones ofensivas en la jornada del domingo fueron eliminados unos 400 combatientes ucranianos en distintos frentes.
Resistencia
La férrea resistencia de Ucrania en esa urbe oriental ha convertido esa batalla en la más larga de esta contienda.
La localidad se ha convertido en un símbolo tanto para Ucrania como para Rusia -que han registrado grandes pérdidas en esta batalla-, aunque según los observadores su importancia estratégica es limitada.
Los combates, que comenzaron en el verano ucraniano pasado, se recrudecieron sin que Moscú hayan logrado hacerse con más de la mitad de la urbe, donde quedarían apenas 1.000 civiles ucranianos, de acuerdo con Kiev.
Entre las batallas más largas de esta guerra destacan los combates por Járkov (febrero-septiembre de 2002), Severodonetsk (febrero y junio de 2022) y Mariúpol (febrero-mayo de 2022). Y, mientras en el primer caso los ucranianos lograron forzar la retirada rusa, en el segundo y el tercer caso, ambas ciudades cayeron en manos de las fuerzas rusas.
En tanto, la OTAN alertó la semana pasada que Bajmut podría caer en los próximos días, y el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, prometió que la defensa de la localidad seguiría “tanto como fuera posible”.
Presos rusos
El Ejército ucraniano aseguró ayer que Rusia envió un tren lleno de presos comunes a los territorios que controla en la provincia de Donetsk para compensar las numerosas bajas sufridas en sus intentos de completar la conquista de la región.
“Debido a las muchas bajas de personal en la guerra, el enemigo utiliza fuentes alternativas para reponer sus recursos humanos”, dijo el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ucranianas en un parte publicado en su cuenta de Facebook.
El comunicado dice que el Ejército ucraniano observó “la semana pasada” cómo “un tren con vagones de segunda clase” que “transportaba presos” se dirigía hacia la provincia de Donetsk. “Uno de los vagones llevaba mujeres condenadas”, dice sobre la presencia de presas en el tren.