Así como desde APPCU ponemos como complemento de nuestro logo “Invertimos construyendo futuro”, con buen tino el gobierno ha agregado el título de la nota.
Y tan parece que va a ser así, que a fin del mes en curso nos ha citado el Ministerio de Economía y Finanzas, con la finalidad de precisamente dialogar con APPCU en la búsqueda de buscar soluciones para paliar “la burocracia innecesaria”, esa que enlentece, la que duplica procedimientos, la que demora en responder, la que tiene exigencias desmedidas, todos temas que vivimos cotidianamente en oficinas estaduales o departamentales y que lo único que logran es o demorar una inversión millonaria (en el caso de un promotor privado), o en su defecto, abortarla (como ha sucedido).
Desde el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social, CERES, también han agregado una frase que va en el sentido de la nota: Uruguay más Simple. E incluso insta a participar a las distintas asociaciones, gremiales, sindicatos que hacen a la actividad del país, con inquietudes, sugerencias que tengan sobre el particular.
Algo similar al encuentro que mantendremos con las autoridades del MEF, a fin de este mes.
Bienvenido este cambio cultural tan necesario para la dinámica del país. Es buena cosa poner el tema encima de la mesa, como un aspecto determinante y esencial para lograr el tan anhelado crecimiento, por el cual tanto viene abogando el ministro Oddone, aunque es un clamor popular.
Desde esta gremial y con la modestia del caso, hemos abordado este tema en un sinnúmero de artículos periodísticos, apostando precisamente al cerno de la cosa: desregular, facilitar la tarea del inversor.
El Informe Doing Business que lo realizaba el Banco Mundial, hasta hace muy poco (ahora lo discontinuó, creemos que transitoriamente), hace o hacía notar una serie de reformas para mejorar el clima de negocios.
Dicho índice clasificaba a los países según precisamente la facilidad que existe para hacer negocios. Dicha clasificación se basa en 10 indicadores que miden la eficiencia de las regulaciones empresariales.
Los citados indicadores son:
-Apertura de una empresa (somos de los países que más demoramos en dicho aspecto, precisamente por trámites cansinos y evitables)
-Manejo de permisos de construcción. Remataremos con dicho ítem, que nos pega en el meollo de nuestra actividad.
-Empleo de los trabajadores.
-Registro de Propiedades
-Obtención de crédito. El crédito hipotecario es el 4% del Producto Bruto Interno. Es imperioso revertir dicho porcentaje.
-Protección de los inversores. Medular.
-Pago de Impuestos.
-Comercio Transfronterizo
-Cumplimiento de contratos. Tenemos fama bien ganada en que como país somos muy respetuosos en dicha materia.
-Resolución de la Insolvencia.
Las economías se clasifican del 1 al 190 y las puntualizaciones se basan en un análisis de los 10 indicadores citados.
El objetivo del índice es o era, proporcionar una base objetiva para comprender y mejorar el entorno regulatorio para las empresas.
En el tema que más nos atañe (aunque somos receptivos en varios), PERMISOS DE CONSTRUCCIÓN, en América Latina estábamos ubicados en el año 2022, en el lugar 23 y a nivel del mundo, en el lugar 101.
Ignoramos si a la fecha, existen mejoras en dicha clasificación.
Lo cierto es que en la reunión con el Ec Mario Bergara de días pasados en nuestra sede, el cerno del diálogo se centró en agilizar necesariamente la obtención de los permisos de construcción.
Tema de viejísima data, donde no imputamos ni desidia, ni mala fe, simplemente constatamos un hecho que es imprescindible de un giro de 180 grados. Se soluciona con diálogo, con propuestas (que hicimos llegar al candidato) y con voluntad de cambio. Nos consta la Intendencia que finaliza, ha mostrado vocación de diálogo. Siempre.
Parafraseando al título de la nota…, revolucionemos la gestión en la obtención de los permisos, entre todos, sin preconceptos y con buena fe.
Llegaremos a buen puerto.