Redacción El País
Álvaro García tomó las riendas del Banco República (BROU), que estaban en manos de Salvador Ferrer, en un acto de asunción del nuevo directorioa sala llena en la sede principal de la institución en la Ciudad Vieja, esta mañana, con la presencia de autoridades nacionales, entre ellos el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, y el director de la Oficina de Planeamiento de Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim.
El nuevo presidente del BROU destacó al “banco país” como una institución sólida, que llegará a sus 120 años de fundado el próximo año. Recordó que su aspiración histórica ha sido, desde sus inicios, atender las necesidades de los distintos sectores sociales que no tenían acceso al crédito, y que aún sigue con esa tarea al aportar soluciones al agro, la industria, los comerciantes y ciudadanos y familias, enumeró.
Reconoció que recibe un BROU con sólido patrimonio, con alta colocación y baja morosidad, así como con una plantilla renovada en más del 50% en los últimos años y con alrededor del 60% de participación femenina.
Resaltó en su discurso las 1,5 millones de tarjetas —de débito y crédito— emitidas por el BROU, la mayor de la plaza local.

El BROU pondrá énfasis, según anunció, en el apoyo al sector exportador, dado que Uruguay produce alimentos para 10 veces más que su población, pero que los “aranceles son nocivos” para colocarlos en el exterior en este momento; de ahí el apoyo que reforzarán. Y el otro foco estará en las micro, pequeñas y medianas empresas. “Tendrán en el Banco República un aliado para crecer y desarrollarse”, afirmó.
García destacó, entonces, cuatro principales objetivos en su gestión: impulsar, en lo comercial, el crédito corporativo; hacer crecer a las mipymes, por ejemplo, a través del sistema de garantías; reforzar a los cuentapropistas, ayudando en la formalización de ese sector; y apuntalar más el crédito para las familias. En tal sentido, dijo que el BROU retomará el “liderazgo de la inclusión financiera”, aprovechando la revolución tecnológica.
Asimismo, señaló que la sustentabilidad es —y será— una política transversal de la institución. En diferentes momentos de su discurso habló de la seguridad como “clave” para el negocio, y que desarrollarán más acciones de previsión de fraudes y estafas.

Sobre el gran desafío interno del BROU, habló del cambio generacional de la plantilla que ya comenzó pero que se va a completar con esta administración, dado que muchos funcionarios se están jubilando.
Finalmente, mencionó que no habrá refundaciones, sino adaptaciones a los nuevos tiempos que llevan a lanzar a la institución “hacia el futuro”.