Riesgos
El presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic se refirió al nuevo régimen de fijación de precio de combustibles que el gobierno anunció que comenzará a regir desde junio.
El gobierno anunció que en junio se comenzará con la aplicación del nuevo mecanismo de fijación de tarifas de combustibles que tendrá como referencia el Precio de Paridad de Importación (PPI), relevado mensualmente por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), mecanismo que según el gobierno “dará transparencia a los precios y eliminará la discrecionalidad fiscal en su fijación”.
El PPI es un cálculo que realiza la Ursea haciendo el ejercicio teórico de cuánto saldría cada combustible si en Uruguay existiera la libre importación (y un importador le compitiera a Ancap). Para que Ancap pueda procesar el nuevo esquema, se sumará al PPI un “factor X”, que en abril era de $ 2,97 por litro.
Cuando se implemente este nuevo régimen de fijación de tarifas, Ancap va a cambiar su modelo de cobertura de riesgos, dado que según dijo su presidente, Alejandro Stipanicic en un taller con periodistas “hay un riesgo implícito” en el nuevo esquema de fijación de precios y es que Ancap tenga inventarios que al momento de venderlos se encuentre con que el precio internacional haya bajado.
“Por lo tanto, Ancap se expone a tener inventarios caros y no poder cubrirlos con sus ingresos”, indicó Stipanicic.
Para resolver esto, las autoridades trabajan en generar una nueva política de cobertura de riesgos que implica que “el precio del crudo debería reflejarse en el precio de venta en forma automática”, es decir, cuando el precio del petróleo en el mercado internacional baje, el precio local tiene que bajar y lo mismo pasaría en caso de un alza del crudo.
No obstante, Stipanicic señaló que estudian junto al Poder Ejecutivo el nuevo modelo de cobertura en función de la fijación del inicio de la metodología de la PPI de Ursea y afirmó que “depende también de las formas en que se aplique, todos los meses o cada dos meses” por ejemplo.
Como había adelantado El País, en Ancap estiman que hacia fines de mayo la pérdida de ingresos por la diferencia acumulada entre los ingresos reales de Ancap y el precio de referencia de Ursea va a representar una merma en los ingresos de aproximadamente US$ 84 millones.

“Ninguna empresa puede vender sostenidamente por debajo de sus costos de materia prima”, advirtió Stipanicic.
El endeudamiento de Ancap
En todo el año 2020 Ancap canceló pasivos por US$ 75 millones y en lo que va de este año ya lleva US$ 40 millones en deuda cancelada. Asimismo, el presidente de la petrolera estatal afirmó que el Poder Ejecutivo autorizó a que Ancap vuelva a renovar créditos bancarios por US$ 40 millones.
La idea de la empresa es renovar créditos este año por un monto similar al de 2020 “para estar (en el mismo) nivel de endeudamiento con el que cerramos el año pasado y así compensar las pérdidas de ingreso”, indicó Stipanicic.
“No tenemos urgencia patrimonial, tenemos urgencia de caja” afirmó el presidente y dijo que la solución para eso es tomar préstamos.