@|Se fue Cachila...
Y allá en las alturas se va formando la comparsa Celestial. Te esperan el Cacique Juan Ángel junto a Muñeca, tus tíos y tu hermano Raúl, tu querida Margarita y Carlitos, mi Papá. Por ese amor tan puro al Candombe que nos inculcaron podremos, con vuestra ayuda, por aquí continuar: hijos y nietos, Mathías, Wellington, Guillermo, Serrana, Bárbara, Juanita y yo, junto a los que vendrán.
Hoy les pedimos que desde arriba nos sigan guiando con fuerza e inspiración, para que en los carnavales viva la alegría, el amor, la vibración y el color iluminando sus estandartes de estrellas, lunas y la energía siempre presente del Sol.
Resuenan fuerte las lonjas en el cielo y se escuchan desde acá, para recibir a Cachila con un borocotó chaz chaz. Formando esa gran comparsa que vivirá en la eternidad. ¡Hoy digo gracias!, por el legado y la pasión por el tambor que recibimos desde niños formando, entre todos, un sólo corazón.
Agradezco a mi padre, Carlos Páez Vilaró, por introducirme a la cultura del candombe y a la familia Silva, por dejarme ser parte de la familia del tambor.