La amenaza populista

Compartir esta noticia

@|Jan-Werner Müller en su libro “¿Qué es el populismo?”, propone una definición del fenómeno a partir de algunos elementos que son transversales y comunes a todos los populismos que amenazan hoy la democracia en el mundo.

Uno de ellos es el “exclusivismo”, la creencia que ellos y sólo ellos representan la voz del pueblo, mientras que sus adversarios son el anti-pueblo que trabaja para perjudicar intencionalmente los intereses de las grandes mayorías.

El bien común pasa a ser lo que el populista determine y, estando en la oposición, considerará legítimo y hasta necesario enfrentar a los ciudadanos contra las autoridades democráticamente electas, porque son el anti-pueblo.

El populista trabaja en base al clientelismo y generan dependencia de su movimiento político no por la razón sino incluso por el estómago, redefine el lenguaje para que las palabras y su significado sean validadas por sus intereses políticos y quien lo cuestione pase inmediatamente a la vereda del anti-pueblo; buscan la centralización del poder y la desaparición de la vieja cordialidad cívica (que ahora es vista no como una virtud, sino como una concesión ante la elite anti-pueblo) creando “la grieta” que permita dividir a la sociedad entre ellos y los malos.

Sin ellos el pueblo tendrá siempre hambre, no será jamás representado y cualquier diálogo cívico será una concesión que atenta contra sus intereses, los que solo podrán ser defendidos hasta que ellos y sólo ellos tengan el poder. Países que se creían libres del populismo como Estados Unidos o Chile han caído en manos de experiencias populistas y hoy miramos con preocupación que Uruguay no está libre de esa amenaza al observar una oposición que semana tras semana adquiere un perfil cada vez más populista que no es un peligro para los partidos tradicionales, sino que es un peligro para la democracia uruguaya en su conjunto y la tradicional convivencia cívica de los orientales. Instalando mitos, jugando con el lenguaje, volando los puentes de diálogo, rechazando llegar a acuerdos, dividiendo al país entre buenos y malos y con un marcado adanismo (esa idea de que la Historia arranca con ellos, como se quiso hacer creer con un mitificado 2005) la oposición cada vez más populista pone en riesgo los valores de nuestra Democracia si no reaccionamos y defendemos con firmeza los valores republicanos que distinguen al Uruguay.

El nuevo perfil del Frente Amplio y su preocupante actitud política nos demuestra que no estamos libres de la amenaza populista, pero si actuamos unidos y con decisión, incluidos los ciudadanos frenteamplistas, estamos aún a tiempo de frenarla.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

amenaza

Te puede interesar

Lucas Sugo habló de la salud de su hija y agradeció las muestras de apoyo
0 seconds of 52 secondsVolume 90%
Press shift question mark to access a list of keyboard shortcuts
Next Up
Saludo de cumpleaños de Diego Iraola a Lucía Rodríguez.
00:17
00:00
00:52
00:52