Juan Pedro Arocena | Montevideo
@|En la edición de “El País” del último domingo, la columna de Martín Aguirre tiene idéntico título. Se pregunta el autor por qué la izquierda argentina miente con la falsa cifra de 30.000 desaparecidos, o la uruguaya en lo de los niños comiendo pasto o la criminalización de las ocupaciones. El exministro Martinelli escribe en la misma edición una columna en la página de opinión titulada “Seguridad: no vale mentir”. Hay un larguísimo etcétera. Por nombrar dos de los más notorios: el relato que historiadores falsarios han construido sobre el origen del autoritarismo en el Uruguay, una o dos décadas anterior al golpe de Estado y cómo la guerrilla tupamara se alzó en la década del 60 contra la dictadura que se instaló en 1973 cuando el MLNT estaba derrotado. Se pregunta Aguirre cómo es que la gente termina aceptando esas mentiras.
Habría que empezar por distinguir dos colectivos con diferentes móviles. Por un lado, está la motivación de aquellos que elaboran la mentira y por otro, lo que hace que la gente en general la adopte como visión fidedigna de la realidad. El primer grupo es un colectivo ideologizado cuyo concepto de “la verdad” es tomado de las “Tesis sobre Feuerbach” de Karl Marx: “El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica es un problema puramente escolástico”.
Se deduce de este párrafo que para la dialéctica marxista la verdad no es algo separado de la praxis, es decir de las consecuencias que sobre la realidad puede tener determinada apelación a una verdad.
En ese orden, poco importa si las víctimas de la dictadura argentina fueron 10 o 30 mil. De lo que se trata es de influir “positivamente” en la realidad al afirmar que fueron 3 veces más que lo que en realidad fueron. Lo que importó fue que promulgando la cifra de 30 mil se consiguió el favor ($) de algunos gobiernos europeos. De la misma forma, al presentar la acción tupamara luchando contra la dictadura y no contra la democracia, se logra enaltecer una causa (la guerrilla) y evitar el desprestigio que significaría para el grupo más importante de nuestra izquierda actual describir la realidad tal cual fue.
Es decir: lo que con la lucha armada se buscó, que no fue otra cosa que derribar la democracia liberal por constituir, para el pensamiento de izquierda de la época, una forma más de dominación política de la burguesía.
Para entender lo que sucede con el segundo colectivo, es decir esa gran masa ciudadana que se come la pastilla recurrimos a Antonio Gramsci: “No cansarse nunca de repetir los propios argumentos (variando literariamente su forma); la repetición es el medio didáctico más eficaz para actuar sobre la mentalidad popular”.
Siendo así, las preguntas que podemos formularnos junto con Aguirre tienen respuestas que no es necesario desentrañar, porque han sido explícitamente formuladas por los teóricos del marxismo.
En está última cita Gramsci expresa una enorme verdad, ésta sí objetiva: las masas forman su manera de pensar no en función de un pensamiento propio elaborado en el tamiz de la razón sino por mera repetición. Se adopta el pensamiento que más veces se oye, se lee o se contempla.
La izquierda además cuenta con el vehículo humano encargado de perpetrar el crimen en reiteración real. Es esa militancia semi ideologizada, que cree que tiene la receta de la sociedad perfecta la que se debe construir, no a partir de la verdad objetiva sino desde un relato que sea funcional a ella. Cuando esto se logra, estamos ante una hegemonía cultural de izquierda que sigue viendo en la colectivización y estatización de la sociedad el mejor norte para el devenir de las naciones.
Las “verdades” serán todas las que inciden positivamente en favor de dichos paradigmas. La reiteración las convertirá en pensamiento hegemónico.