Parece hasta mentira, pero las últimas encuestas y la misma realidad dicen que el tema central de las elecciones en Montevideo es el de la basura. ¡Es lo que preocupa a los ciudadanos montevideanos!
En cualquier ciudad o municipio de este mismo Uruguay o de cualquier parte del mundo, los políticos se esmeran en presentar temas que conmuevan a la población o signifiquen cambios puntuales y mejoras para que los ciudadanos vivan mejor. La basura es solo un rubro que se da por descontado; no tiene sorpresa porque es lo mínimo que se pretende de una ciudad.
Eso sí, ninguno tiene un grupo político que se llama Frente Amplio y tampoco un sindicato o conjunto de trabajadores que se llamen Adeom y Pit-Cnt.
No hay dudas, Montevideo es una vergüenza y como dijo el exministro de Desarrollo Social y actual can- didato a Intendente por la Coali- ción Republicana, Martín Lema, “¡YA ESTÁ!”. Basta de mentiras. No da para más. O frenamos los basurales o el futuro que nos espera será mucho más dramático.
Lema ocupó la cartera ministerial plagada de problemas. El legado del FA cuando asumió el presidente Lacalle Pou y la Coalición Republicana, llegó en esta materia con la bandera del Partido Comunista que enarbolaba en el origen la ministra Marina Arismendi.
Ese Mides fue el fracaso en el rescate de los sectores vulnerables de la sociedad, fracaso en la reinserción, fracaso en la educación, fracaso por todos lados. Solo quedó el carnaval permanente de las numerosas ONG compañeras y camaradas, que las pasaron muy bien porque repartían las inversiones.
El Mides del Frente Amplio y Marina Arismendi se limitó a delegar sus tareas a numerosas ONG que, sin mayores controles se les adjudicaba la gestión, que iban desde la administración de refugios hasta el cumplimiento de programas enteros. Nada se les exigía en contrapartida, solo su militancia. Su legado fue recogido en auditorías y denuncias penales.
Hay mucho que podría hablarse del cambio y de la excelente gestión de Lema al frente del Mides, pero no viene al caso. Si se quiere (y para que se pueda tener una idea) y ya que la exintendenta de Montevideo y actual vicepresidenta Carolina Cosse, descargó un poco de su habitual “venenito”, se puede recordarle que el hoy candidato estuvo dos años y diez meses al frente de ese ministerio. ¿Saben cuántas veces lo interpeló el Frente Amplio para marcar sus objeciones? Ninguna. ¿Saben cuántas veces lo llamaron a comisión general para dar explicaciones? Ninguna. ¿Saben cuántas veces lo llamaron a comisión por cualquier motivo? Ninguna. O sea, que o dan por buena su gestión en el ministerio o se acuerdan de los más vulnerables como excusas para su crítica o “venenito” cuando hay elecciones.
Pero volvamos a la Intendencia de Montevideo. El Frente Amplio hace ya 35 años que ocupa la Intendencia. Pasaron por ese cargo Tabaré Vázquez (1990-1995), Mariano Arana (dos veces, 1995-2000 y 2000-2005), Ricardo Ehrlich (2005-2010), Ana Olivera (2010-2015), Daniel Martínez (2015-2020) y Carolina Cosse (2020-2025).
Nunca pudieron terminar con el problema de la basura. O son todos medio burros o les encanta que la capital del Uruguay de la cual han sido jefes, disfrutaron, pasearon o les ha parecido maravilloso que sea una ciudad “top” en materia de mugre. Ahora el verso lo está haciendo el candidato Mario Bergara. ¿Es tan distinto a sus antecesores o es más de lo mismo? ¡Por favor! Y, como si fuera poco, ahora se ha comenzado a hablar de una invasión de ratas. Por lo menos se anuncia que aumentan las llamadas a empresas para que las eliminen en Montevideo y zonas suburbanas.
Un informe de El País de días atrás dice que “con las llegada de las lluvias y las caídas en las temperatura, los roedores abandonan sus madrigueras en los terrenos y campos y buscan refugios en interiores de edificios y casas. Eso trajo aparejado, lo que se ve hoy, un incremento de las llamadas a empresas dedicadas a eliminar plagas por la presencia de ratas y ratones en Montevideo. Ese escenario es el que visualizan los directivos de las firmas Liga Sanitaria, Control's y Plagas UY”.
Parece que es hora -o más bien, urgencia en este caso- de cambiar el gobierno de Montevideo. Todos hicieron promesas, pero ninguno hizo nada. Lo que puede venir si seguimos con candidatos del Frente Amplio, más Adeom y el Pit-Cnt, es que la basura será inamovible y las ratas se multiplicarán.