Un gobierno de bocaflojas

Compartir esta noticia

La discutible foto oficial del presidente Orsi parece ser un símbolo del gobierno que encabeza: inclinado hacia un costado, con un saco que le queda grande, un pantalón arrugado y una mano en el bolsillo, justo tratándose de quien debe dar ejemplo de proactividad y alta dedicación al cargo.

Por supuesto que estas críticas no deben ir dirigidas a quien fue retratado, sino al increíble amateurismo de aquellos que lo asesoraron en este aspecto fundamental de la comunicación política.

La anécdota en sí misma es indicativa del nivel de improvisación que exhibe la mayoría de los cuadros del gobierno.

Solo el equipo económico parece tener una idea cabal de dónde está parado, y cuando uno ve la cantidad de desmentidos que tiene que formular el ministro Oddone, evoca los versos de Jaime Roos: “te largan a la cancha sin preguntarte si querés entrar y, por su fuera poco, de golero. Toda una vida tapando agujeros”.

Anteayer nomás tuvo que aclarar que no existe ninguna “bomba de racimo que el gobierno anterior haya dejado casi por explotar”, como había dicho su compañero del MPP, el senador Daniel Caggiani. Cualquiera hubiera creído que al legislador le bastaría con ese “tate quieto”, pero no fue así: ayer redobló la apuesta. “No sé si fui bocafloja, yo creo que me quedé corto. Más que bombas hay cráteres y agujeros enormes”. Agregó que Oddone “le habla a los mercados, a los intelectuales (sic), yo le hablo a la gente común y corriente para que entienda más o menos qué es lo que está pasando en la economía”. Su réplica es una impactante declaración de principios: a los mercados y a los intelectuales hay que decirles la verdad, pero a “la gente común”, o sea los supuestos ignorantes a los que manipular, es mejor tirarle cualquier fruta. Es el nuevo paradigma ético que promueven los bocaflojas.

En esa línea, la verborrágica senadora e influencer Bettiana Díaz volvió a opinar sobre asuntos de los que no tiene la menor idea: “nos dijeron que era una buena gestión de Arbeleche, pero en realidad termina en esto, un gran mamarracho muy maquillado”.

Ya pasó antes y seguirá pasando: el sufrido ministro Oddone no logra hacer entender a sus correligionarios que arrojar barro sobre la situación económica del país es un boomerang que perjudicará a su propio gobierno.

Volvemos a la impericia en la conducción comunicacional del FA: ¿no hay ningún asesor que recomiende un bozal a esos legisladores locuaces? ¿Será necesario traer al exmonarca español Juan Carlos de Borbón para que les diga “por qué no te callas”?

Pero esos casos no son aislados. En nuestro editorial del miércoles enumerábamos los varios goles en contra que el gobierno está haciendo a los intereses del país: un IVA personalizado que se transformará en un mazazo tributario para la clase media; el abandono de la fijación del precio del combustible por paridad de importación, también con afán de aumento recaudatorio; vía libre otra vez a las ocupaciones de lugares de trabajo; alineación internacional con el dictador Maduro al no reconocer la legitimidad del presidente Edmundo González… Podríamos agregar a la lista el retorno de los sindicatos al poder de la educación, el caótico diálogo social que se avecina para que el Partido Comunista insista en demoler la sustentabilidad del sistema previsional, las presiones del Pit-Cnt y el ministerio de Trabajo para la sobrevaluación del salario, que sin duda impactará negativamente en los niveles de empleo y la formalidad laboral, y la interpretación sesgada de la situación en Israel que manifiesta la Mesa Política del FA, en apoyo a la campaña de los terroristas de Hamás y en repudio al estado democrático por ellos agredido.

El panorama no podría ser más inquietante. Todo indica que el nuevo gobierno carece de cuadros técnicos capacitados o, si los tiene, no los escucha.

Cada vez que anuncian un disparate, debe salir algún representante del Poder Ejecutivo a echar paños tibios para minimizar un daño que, de seguro, lesiona al gobierno y al país. Ayer Búsqueda informó que en Torre Ejecutiva hay preocupación porque el ministro Juan Castillo no consultó al presidente antes de enviar su proyecto de habilitación de las ocupaciones.

La pelota está en la cancha de Yamandú Orsi. Los uruguayos necesitamos que ponga manos a la obra, y tome decisiones responsables y enérgicas, aunque enojen a sus compañeros mercaderes del engaño, esos que estimulan la ignorancia de la gente a la que llaman “común”.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar

Lucas Sugo habló de la salud de su hija y agradeció las muestras de apoyo
0 seconds of 52 secondsVolume 90%
Press shift question mark to access a list of keyboard shortcuts
Próximo
Saludo de cumpleaños de Diego Iraola a Lucía Rodríguez.
00:17
00:00
00:52
00:52