INN CONTENT PARA COLEGIO INTEGRAL SOLYMAR
Cuenta con un fuerte acento en la enseñanza del inglés y variedad de actividades complementarias
El Colegio Integral Solymar llega a sus 30 años de vida apuntando a una educación humanista de calidad, con una fuerte acción integradora, focalizando en el aprendizaje de idiomas y ofreciendo una amplia variedad de actividades complementarias.
“Es un colegio laico, con énfasis en la enseñanza de inglés, la educación en valores, favorecedor de la comunicación con las familias y que atiende a que sus alumnos y alumnas desarrollen competencias y aprendan con alegría en un ambiente familiar”, resumió sobre su perfil la directora, Claudia Uturbey.
El colegio nació en 1992 para dar respuesta a la creciente demanda educativa privada que había en aquél entonces en la Ciudad de la Costa debido al alto crecimiento demográfico de la zona. Si bien ya existían algunos colegios, la oferta no era suficiente.
La idea surgió de dos maestras y amigas de muchos años, Wilma Cairús y Élida Debali, quienes dirigían una academia de apoyo escolar. El proyecto se echó a andar en la misma casa donde daban sus clases particulares. Luego se invitó a cuatro docentes más para darle la forma de una asociación civil y se construyeron aulas. Así nació el Colegio Integral Solymar en un “clima muy familiar, una impronta que se mantiene a través del tiempo”, destacó su directora.

En el año 1993 una de sus socias, Susana Debali, impulsó la construcción del edificio actual de primaria. En el correr de los años el instituto ha seguido creciendo junto con su alumnado. Entre numerosas mejoras, se construyeron un gimnasio, un salón multiuso, un parque para juegos y un salón de informática. También se adquirió el edificio donde hoy funciona Nivel Inicial y próximamente se inaugurará una sala de psicomotricidad.
Hoy ofrece educación inicial y primaria completas con habilitación de Anep. Recibe alumnos a partir de los dos años hasta sexto año de escuela, con grupos reducidos apuntando a una atención personalizada. Si bien se evalúa la posibilidad de incorporar secundaria, Uturbey advirtió que se pretende mantener la dimensión humana del colegio. “No queremos perder esa condición de conocernos todos. Nuestro principal objetivo siempre fue fortalecernos en ofrecer una educación Inicial y Primaria de calidad”, indicó. “Los profesores de los liceos nos comentan que los estudiantes que reciben del CIS se reconocen y destacan por su desempeño académico, lo cual nos enorgullece” apuntó.
El colegio también nació para difundir una idea pedagógica constructivista que ve al alumno como constructor principal de su propio aprendizaje, en donde el rol docente adquiere un valor insustituible como guía y orientador. “Nuestra filosofía está basada en el alumno. Por supuesto que el docente es fundamental en los procesos de enseñanza- aprendizaje, pero su intervención se sustenta en el conocimiento del niño, sus intereses, su individualidad, potencial, fortalezas, necesidades y singularidades. La idea es la de poder confeccionar un traje a la medida de cada uno, respetando sus tiempos y formas de aprender”, subrayó la directora.
“Nuestra filosofía es humanista ya que se basa en la integración de los valores humanos y el desarrollo del pensamiento crítico, agregó. “El nombre “Integral” alude a muchas ideas”, aclaró. “Por ejemplo, integrar a las familias al colegio impulsando el trabajo en conjunto para un mejor desarrollo de los alumnos. De hecho se incentiva a que las familias participen realmente en los procesos de sus hijos, para lo cual se busca que la comunicación sea fluida. Se está atento a responder los mensajes que nos llegan por whatsapp o a recibir a las familias cuando lo necesitan. Es un colegio de puertas abiertas que privilegia el contacto con las familias y el diálogo”, indicó.
De la misma forma, señaló que la integralidad se visualiza también en la coordinación de todas las áreas de conocimiento con los aprendizajes, al tiempo que se educa con una perspectiva integral del alumno, atendiendo a su formación y fortalecimiento intelectual, social, psíquico y físico como un todo. Incluso por su modalidad de aulas extendidas: los alumnos de diferentes edades suelen trabajar juntos en algunas ocasiones, lo que facilita el aprendizaje y el trabajo en equipo, “porque los más chicos no solo aprenden con el docente sino también de los estudiantes más grandes y de sus pares”, acotó.
También destacó la “perspectiva inclusiva” del instituto. “El colegio abre sus puertas a quien lo elija ya que entendemos que más allá de las limitaciones o situaciones particulares, todo niño o niña tiene derecho a la educación, a socializarse, a ser recibido y aceptado en su singularidad”, dijo Uturbey.
“Apuntamos a formar niños con autoestima, juicio crítico, creativos, autónomos, libres, capaces de transformar el mundo aplicando los valores universales, con alto conocimiento de inglés y buena base de portugués, en un ambiente contenedor y familiar que los prepare para la vida”, señaló.
ENFASIS EN EL INGLÉS. Se pone el acento en la enseñanza del inglés, avalado por el Instituto Dickens. Las clases de inglés se dictan todas las mañanas y se habla solo esa lengua en la clase. A fin de año se rinden exámenes internacionales. “Egresan con muy buena formación en inglés. Además, se enseña portugués a partir de 4to año y la carga horaria es menor y rinden exámenes ante el Instituto Uruguayo Brasilero”, indicó.
La acción educativa se complementa con proyectos de cuidado al medioambiente con intervenciones en el entorno costero, salidas didácticas, la promoción de hábitos saludable, juegos, talleres de teatro, expresión corporal y sensibilización, informática, música, huerta, cocina y talleres de sexualidad y de bulliyng con padres y niños como parte de esa formación integral, campañas de donaciones y apoyo a otros centros.
El deporte y la educación física tienen mucha importancia en el colegio. “Pensamos que el deporte es necesario para la vida y la salud, para desarrollar habilidades sociales y destrezas físicas, así como la capacidad de gestionar la frustración, fomentar la cooperación, el trabajo en equipo y la descarga emocional”, señaló.
“Vemos en cada situación de conflicto una oportunidad de crecimiento y aprendizaje” –aseguró la directora–. “Ante algún problema se actúa en el momento con los involucrados o se realiza una asamblea de clase y se llega a la solución mediante el análisis y la puesta en práctica de la reflexión y de los valores, fortaleciéndose la empatía y los lazos de compañerismo”, agregó. Se cumplen talleres con psicólogos; el colegio y la familia trabajan juntos, por ejemplo para determinar si un niño o niña necesita límites o por el contrario más disponibilidad afectiva del hogar”.
Se cuenta con un personal docente titulado en todas las áreas, atentos a las capacitaciones y actualizaciones (se realizan jornadas internas y se promueve la participación en cursos externos). “Se seleccionan docentes que priorizan el vínculo y el buen trato con los niños. Todos nuestros docentes son recibidos y capacitados y están alineados con la filosofía institucional. Se valora mucho la construcción de un vínculo afectivo entre docente y alumno ya que favorece al dispositivo pedagógico y ofrece seguridad, contención y confianza, lo cual condiciona los aprendizajes”, sostuvo. “El 40% del personal docente y no docente tiene más de 20 años en el colegio, lo que contribuye al clima de compañerismo y colaboración, de entusiasmo y compromiso en el trabajo contribuyendo desde luego a la atmósfera de confianza y tranquilidad que el colegio ofrece” añadió.
“A nivel general, al día de hoy, no son tantos los cupos disponibles para extender nuestra propuesta educativa pero hay cupos en todos los grados. Nuestro plan a futuro es continuar avanzando con proyectos ambientales, con la incorporación de más tecnología en las aulas, profundizando en la robótica, y continuar aprendiendo, porque nunca se termina de aprender”, concluyó Uturbey.
