SILVIA PÉREZ
"¿Vos querés jugar al fútbol?". Tres veces le hizo su madre la pregunta crucial. La primera fue a los diez años y luego se la repitió a los 14 y a los 17. Pero Paul, su hijo mayor, lo tenía claro desde los cuatro.
Fue su pasión por el fútbol lo que le permitió seguir adelante a pesar de haber sufrido un par de decepciones fuertes. La principal cuando quedó libre de Rentistas, el equipo donde hizo todas las divisiones juveniles, tras haber debutado en Primera y haber disputado la Liguilla del 2005. "Estaba muy bajoneado y estuve a punto de dejar el fútbol. Por suerte mi padre, mi familia y mis amigos me apoyaron mucho porque sabían que el fútbol era lo mío", cuenta Paul al tiempo que atiende su teléfono que no para de sonar y no le dan las manos para saludar a los vecinos del Cerro que le hacen bromas al pasar por su casa de Camino Cibils.
Si hubiera dejado de jugar se hubiese dedicado a trabajar con su padre, que también se llama Paul y es comerciante. Hoy en día lo ayuda en la feria cada vez que puede.
Pero nada de eso fue necesario. Tras probarse sin suerte en Miramar Misiones, un amigo lo invitó a Rampla Jrs. "En aquel momento no fue fácil pasar de jugar una Liguilla a la Cuarta de Rampla, en un momento en que el club estaba muy complicado. Pero igual me sirvió mucho porque me dieron la oportunidad de jugar", admite. Y fue allí en el equipo picapiedra donde Leonardo Blanco (hijo del "Cacho") que dirigía la Tercera lo sacó de la mitad de la cancha y lo puso adelante para que pudiera aprovechar su velocidad. Y Roberto Donatto, durante un interinato, lo subió a Primera División.
Y fue así como el joven del apellido difícil se transformó de buenas a primeras, gracias al gol que le hizo a Nacional el sábado pasado, en el más famoso del barrio. "Todavía no caí, todo esto es nuevo. El sábado no me podía dormir y es como si siguiera viviendo un sueño. Mis amigos me siguen llamando, los que son de Nacional para putearme y los de Peñarol para felicitarme".
Aunque como todos sueña con un pase "para ayudar a la familia", hoy tiene la mente puesta en Rampla. "Lo primero es zafar del descenso. Eso es lo que estamos peleando aunque al principio del torneo todos nos daban por muertos. Arrancamos con muchos puntos abajo y nos daban por descendidos y creían que íbamos a jugar por jugar. Hoy, también luchamos por entrar a una copa. Aunque sabemos que nos quedan cuatro finales más y hay que dar todo para llevarnos esos puntos".
Llamarse Dzeruvs nunca le resultó sencillo. Nadie sabía escribirlo ni pronunciarlo, ni en la escuela ni en el liceo.
ORIGEN. Su bisabuelo, también llamado Paul, era francés y su bisabuela alemana, pero vivían en Lituania. Un día, huyendo de la segunda guerra mundial, decidieron cruzar el océano. Su destino era Brasil, pero cuando el barco se acercaba a las costas de Rio de Janeiro se enteraron que debían seguir viaje hacia el Río de la Plata por una epidemia de fiebre amarilla.
Se instalaron en la Ciudad Vieja donde él se ganó la vida como zapatero. Lejos estaban de imaginar que dos generaciones más tarde, alguien con su mismo nombre haría famoso su apellido francés.
La cifra
1 gol lleva convertido Paul Dzeruvs en Primera División, el que le hizo a Nacional el sábado pasado.
Dos decepciones
Manta lo subió a primera división
Luego se enroló en Rentistas donde realizó todas las divisiones juveniles. Subió a Primera División de la mano de Carlos Manta y jugó la Liguilla del año 2005. Pero cuando Manta dejó la institución lo dejaron libre al igual que a varios de sus compañeros. Fue un bajón y casi deja el fútbol. Al final encontró un lugar en su propio barrio.
En peñarol lo vieron "chiquito"
Tras jugar en el Nueva Juventud, estuvo tres años en las infantiles de Peñarol, donde lo dirigía Omar Caetano. A los 14 años le dijeron que no tenía más lugar en el club. La razón: que era muy "chiquito". En esa época era lateral derecho y sufrió mucho cuando tuvo que irse. Fue la primera gran desilusión que vivió en el fútbol.
Jugó con Mario Risso desde los cuatro años; hoy son cuñados
Cuando comenzó a jugar al baby fútbol en el Nuevo Juventud de La Teja era compañero de Mario Risso, el zaguero que actualmente milita en Defensor Sporting. Los dos tenían cuatro años y se hicieron amigos. Hoy son cuñados.
Cuando todos eran niños, Yoseline la hermana de Paul que hoy tiene 17 años, no podía ni ver a Risso. Es más, mientras los dos amigos se dedicaban a pegarle a la pelota, la niñita se entretenía tirándole piedras y tierra al amigo de su hermano.
Unos cuantos años más tarde Yoseline y Mario se reencontraron en el liceo Bauzá donde ambos concurrían, y no tardaron en enamorarse. Hoy, Paul está feliz por su hermana y también por su amigo.
"Nos conocemos desde muy chicos y tenemos una amistad bárbara. No sólo con él sino también con toda su familia. Ya antes de que fuera el novio de mi hermana, éramos muy amigos entre las dos familias porque nosotros jugábamos juntos desde el baby", contó Dzeruvs.
El único inconveniente es cuando los dos tienen que enfrentarse tal como hicieron en inferiores, en Quinta cuando Paul aún estaba en Rentistas y en Cuarta ya en Rampla Jrs.
"Cuando jugamos en contra nos hacíamos bromas. Yo siempre le decía que no se tirara", recordó Risso. "Paul tiene una gran velocidad y es encarador. De repente arranca de la mitad de la cancha y se va expreso. Y siempre me llamó la atención que nunca se cansa", agregó el defensa violeta.
"Nunca hay apuestas entre nosotros, sólo nos cambiamos las camisetas", reveló por su parte Dzeruvs.
En el presente torneo ninguno de los dos fue de la partida cuando Rampla y Defensor Sporting se enfrentaron en la sexta fecha. "Mario ya sabe que si le llega a pegar a Paul, no entra más a esta casa", dijo Luján la madre del delantero y la suegra del zaguero, bromeando.
Algunos datos más
Nombre: Paul Dzeruvs.
Edad: 21 años.
Familia: Vive en el Cerro junto a sus padres, Paul y Luján, y sus dos hermanas: Yoseline de 17 años y Eliana de nueve.
Amor: Está ennoviado con Gisselle hace seis meses. La conoció por intermedio de unos amigos comunes. Para verla tiene que cruzar todo Montevideo, dado que la joven, que estudia Ingeniería, vive en Carrasco.
Sus equipos: Nuevo Juventud de La Teja (baby fútbol), Peñarol (infantiles), Rentistas y Rampla Jrs.
Sus puestos: Fue lateral derecho, número cinco, volante creativo y, actualmente, punta.