R.A.
Desde el comienzo, el destino quiso que mantuviese distancia con los colorados: había nacido en Nico Pérez.
Un día como el de hoy, hace veinte años, Uruguay despedía al último gran líder del Partido Nacional del siglo XX.
Elegancia, distinción, inteligencia y un carisma arrollador capaz de seducir hasta una piedra, hicieron de Wilson Ferreira Aldunate un fenómeno extraordinario e irrepetible.
Un adversario político comentó: "la única manera de intentar pararlo en una interpelación, era interrumpirlo permanentemente.
No perdía el hilo de su argumento, era demoledor". Autor de la "gobernabilidad" luego de conocer exilio y cárcel, despertó admiración popular en diferentes partidos por su clara postura anti-revanchista, sin mezquindad política para su país.