PREMIOS
El músico uruguayo se convirtió en la inesperada estrella de la temporada, y volvió a imponerse a Rosalía en el mano a mano de los Grammy Latino.
La escena es un déjà vu. Jorge Drexler ve cómo alguien abre un sobre, se acerca al micrófono y lee su nombre, mientras un auditorio entero se divide entre la sorpresa y un aplauso creciente. Entonces se saluda con los suyos, sonríe —sonríe siempre, grande, con la boca y los ojos—, sube al escenario y dice que no puede creer, que no lo esperaba, que no sabe qué decir.
Lo que ocurrió este jueves, en la 23° entrega de los premios Grammy Latino en Las Vegas, fue la réplica de lo que ocurrió en 2018, cuando todo apuntaba para la obra maestra El mal querer de Rosalía, la sucesión de hits de J Balvin y el pop amoroso de Pablo Alborán. Entonces Drexler se convirtió en protagonista inesperado y se fue de la fiesta como el máximo ganador, con tres gramófonos y el reconocimiento en dos categorías clave, canción y grabación del año. “Telefonía” y el álbum Salvavidas de hielo, aquel que grabó en México y que fue una declaración de amor a la guitarra, lo llevaron a la cumbre.
El jueves, la escena fue la misma pero los números, distintos. Drexler se llevó siete premios, siete estatuillas que aupó y acostó sobre la alfombra roja. Contra todo pronóstico, le volvió a ganar el mano a mano a Rosalía y se confirmó como el favorito de una Academia Latina que en la era del clic y las escuchas por millones, todavía parece elegir, a veces, a la canción.
El artista uruguayo se consagró de la mano de Tinta y tiempo, el disco de caos y crisis y amor que lanzó en abril de 2022.
Se llevó dos de los tres gramófonos más importantes de la velada, a canción y grabación del año por “Tocarte”, su colaboración con C. Tangana compuesta también con Víctor Martínez y Pablo Drexler, su hijo. Del podio de la premiación solo se le escapó el de álbum del año, para el que estaba nominado y que conquistó Rosalía y su aclamado Motomami.
Después, en declaraciones a la prensa, envuelta en un vestido dorado y con un dejo jocoso en la voz, Rosalía declaró: “No me lo esperaba, yo pensaba que iba a ganar Jorge”.
Además de los galardones de “Tocarte”, el uruguayo se llevó los premios a mejor canción alternativa (“El día que estrenaste el mundo”), mejor canción pop (“La guerrilla de la concordia”, que empató con “Tacones rojos” de Sebastián Yatra), mejor canción en lengua portuguesa (por “Vento Sardo”, su feat con Marisa Monte), y mejor álbum de cantautor. A eso se le suma la estatuilla a mejor arreglo, que fue para Fernando Velázquez por lo hecho en el tema “El plan maestro” que abre Tinta y tiempo.
Así, además del de álbum del año, el único Grammy Latino que no consiguió esta vez fue el de mejor video musical en versión corta. Estaba nominado por la pieza de “Tocarte”, de la directora Joana Colomar, pero se impuso el visual del tema “This Is Not America” de Residente.
Tras la ceremonia y todavía con el batacazo de Drexler como una sorpresa que sacudía a una industria latina dominada, hoy, por el éxito comercial de la música urbana y bailable, decenas de artistas celebraron al uruguayo con comentarios vertidos en su cuenta de Instagram.
“Felicidades querido Jorge, celebramos contigo”, le escribió el cantante dominicano Juan Luis Guerra. “¡Merecido Jorge! SOS grande poeta inspirador”, lo piropeó el colombiano Juanes. Y la argentina Nathy Peluso, una de las figuras pop del momento, agregó: “Te queremos Jorge”.
En Twitter o en las publicaciones de la Academia Latina de la Grabación, en tanto, decenas de usuarios hacían pública su indignación y argumentaban que la grabación del año no podía tener tan pocas reproducciones como “Tocarte”. Pocas son, para el caso, 16.8 millones de escuchas entre Spotify y YouTube contra, por ejemplo, los más de 800 millones que acumula “Envolver”, de Anitta, entre ambas plataformas.
En paralelo, cuando recibió su último premio de la noche, el de canción del año, el músico uruguayo que ya tiene un Oscar por la canción “Al otro lado del río” y acaba de ser nominado a los Grammy mundiales, se lo dedicó a los exponentes del movimiento urbano actual. Luego, ante la prensa, declaró: “A mí me gusta mucho el reggaetón. El reggaetón tiene la misma raíz que la milonga (...) Estoy muy contento de poder trazar algún tipo de puente y si eso implica hacer un disco de reggaetón, será”.
Con el camino de Jorge Drexler, que acaba de cumplir 58 años y otra vez parece atravesar un momento inmejorable, nunca se sabe.