Decir que el director de 7 años comenzó bajo la tutela y el padrinazgo de André Techiné, no es poca cosa. Jean Pascal Hattu tiene, además de ésta, solamente dos películas más, y sin embargo el prestigio lo precede. Se inició con trabajos importantes, aunque en puesto de menor destaque, como el ser asistente en la dirección de Techiné, para Les roseaux sauvages.
Mañana se estrenará su tercer film, 7 años, inspirado en su propia experiencia, en un corto de otro director y en un documental que filmó en la cárcel de Valencia. Es la historia de la mujer de un preso. Maïté, interpretada por Valérie Donzelli, es la protagonista. Ella está casada con Vincent, encarnado por Bruno Todeschini, que acaba de ser condenado a siete años de cárcel. El ojo del director promete estar astutamente bien apuntado: a partir del encarcelamiento de Vincent, el espacio de intimidad de la pareja se ve reducido a la pequeña e impersonal sala de visitas. Allí, dos veces por semana, ella cumplirá la rutina de recoger (luego lavar y planchar) y entregar la ropa a su marido preso.
El drama estalla cuando ella se involucra en una relación puramente sexual con un guardia de la cárcel. El trío se arma entre el deseo, la culpa y el deber, sentimientos que se encuentran en la encrucijada que viven los personajes.
Según se adelantaba, la idea original del director era hacer una película sobre la relación entre los detenidos y sus parejas, pero que el sistema penitenciario de su país no se lo permitió. A partir de ese impedimento, decidió escribir un guión de ficción. Para acercarse lo más posible a la realidad, optó por estructurar su guión en escenas cortas y sencillas, en las que el silencio apunta a decir más que las palabras, cosa que se ve poco en el cine.
Promesa del cine
Jean Pascal Hattu no se dedicó siempre al cine. Nació en París y estudió periodismo en la Sorbonne. Trabajó 10 años en prensa escrita hasta que descubrió su vocación por el cine. Se dijo sobre él en el Toronto Film Festival que "presagia un futuro excepcional en la producción cinematográfica de su país", comentario para nada desdeñable. Además de sus tres largometrajes de ficción, tiene tres cortometrajes y más o menos una decena de documentales financiados por productores de televisión. "Lo importante de la película no son las palabras, sino los silencios, las miradas, el fuego. Esos elementos ofrecen todo lo necesario para comprender la trama de Sept Ans", dijo el año pasado en una entrevista para el blog argentino "El bajo mundo".